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El populismo es la pócima engañosa de las dictaduras para perpetuarse en el poder. El populismo antiguo en la Roma Imperial que dominaba el mundo nació a raíz del férreo manejo que daba la aristocracia conservadora encabezada por Cicerón.
Ante la avalancha del partido del pueblo o Factio popularum, el populismo se apoderó del esquema político imperial y sus exponentes más notorios fueron Catilina, Julio César, los Gracos, entre otros. En el periodo entreguerras mundiales, los movimientos Nacional Socialista Alemán y el Fascismo Italiano se constituyen como movimientos anticomunistas e increpan a las masas con discursos obreristas y reivindicativos que aumentaban la popularidad. El culto a la personalidad caracterizó estas dictaduras incluyendo a la de Stalin y el resultado de estas tiranías fue millones de muertos y décadas de atraso. En Latinoamérica los primeros populistas fueron Getulio Vargas en Brasil, Juan Domingo Perón en Argentina, Álvaro Obregón en México. Algunos genuflexos al capitalismo y otros prosternados al comunismo y al socialismo. Lucio Gutiérrez en Ecuador, el loco Bucaram, quien fue declarado interdicto mental para manejar el Estado, Fujimori y Alan García en el Perú, Andrés López Obrador en México, Evo Morales en Bolivia, Chávez, el Mesías de Venezuela, Kirchner en Argentina y el actual Presidente de Ecuador, entre otros. El populismo es un fenómeno netamente político y no económico. Siempre está destinado al fracaso, a las dictaduras, tiranía y depredación de los recursos nacionales. Promueven las divisiones de clases y siembran la semilla de la inestabilidad social y la destrucción económica. Es contrario a la democracia responsable. Estos mandatos populistas terminan ocasionándoles fuertes desequilibrios económicos a sus gobernados y aumentan la brecha entre ricos y pobres. El mayor y más notorio exponente del populismo latinoamericano es Hugo Chávez, quien se cree Simón Bolívar reencarnado. Chafarote del Ejército venezolano, amenazó con quedarse en el poder hasta su muerte. Su icono es otro populista y dictador como Fidel Castro. Estilos de gobiernos idénticos. Antiimperialistas de boca pero reyezuelos en las repúblicas que dirigen. Monárquicos con votos populares y nepotistas en grado sumo. Sus hermanos manejan ministerios, plata, educación y las armas para subyugar a las masas. Los organismos de prensa son silenciados y los recursos naturales saqueados hasta la saciedad, para completar la pletórica e ilusa revolución de bolsillo que plantean para perpetuarse en el poder.
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