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En su reciente visita al departamento de La Guajira, el vicepresidente de la República, Francisco Santos Calderón, fue enfático en afirmar que la Alta Guajira viene siendo “controlada” por dos bandas delincuenciales dedicadas al tráfico de alucinógenos.
“Existen dos bandas criminales en la Alta Guajira, son pequeñas, pero son dos”, señaló el alto funcionario del Gobierno Nacional, en sus declaraciones entregadas a la prensa luego de su arribo al Departamento.
En la tarde de ayer, Santos Calderón sostuvo un consejo de seguridad con autoridades civiles y militares de la Alta Guajira, dejándoles entrever que existen dos formas de atacar a esas organizaciones “criminales”.
“Este es un sitio de paso para la exportación de alucinógenos en el país”, aseguró el Vicepresidente, al tiempo que indicó a las autoridades la necesidad “de realizar investigaciones y persecuciones”.
El Vicepresidente de la República hizo un llamado a las autoridades para que doblen sus esfuerzos en la intención de “desarticular las bandas”, aunque reconoció que por ser La Guajira una zona desértica, las persecuciones son más difíciles.
Dentro de la agenda de Francisco Santos, estuvo la preocupante situación de orden público que atraviesan Nazareth y Siapana.
Secuestros internacionales
“Eso no es nuevo”, fueron las palabras del vicepresidente de la República, Francisco Santos Calderón, al ser indagado si conocía la hipótesis de que personas secuestradas en Colombia eran llevadas hasta Venezuela.
“El plagio lo hacen en Colombia y los secuestrados son llevados hasta Venezuela mientras hacen el proceso de negociación”, referenció Santos Calderón, dejando a la luz de la vela la presunción de que el ciudadano colombo-libanés Ajram Charenek Basel, de 29 años de edad, secuestrado en la ciudad de Maicao, el nueve de mayo, por sujetos que se movilizaban en una camioneta de color negro, con placas de Venezuela, podría estar ubicado en territorio del vecino país.
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