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Mientras el cuerpo de Madenis Katerine Romero Estupiñán, la joven asesinada la noche del pasado lunes en las afueras de Riohacha, era sepultado en el humilde cementerio de la vereda El Castillo, comprensión municipal de San Andrés de Sotavento, Córdoba, las autoridades de La Guajira, buscaban a su marido, quien durante las labores de reconocimiento del cuerpo y posterior traslado a su tierra de origen nunca apareció.
El reconocimiento oficial del cuerpo de la mujer asesinada, al promediar las ocho de la noche del lunes anterior, a 20 metros de la carretera que comunica a Riohacha con La Florida, sector de El Guajiro, fue realizado por el instituto de Medicina Legal, cuyos funcionarios cotejaron todas las pruebas que presentaron sus padres, Jorge Romero y la señora Rosa Estupiñán, quienes llegaron desde el departamento de Córdoba, a recoger los restos de su hija.Cabe destacar que en la edición del pasado viernes, Diario del Norte hizo público el nombre de la joven. Ese mismo día sus familiares llegaron para certificar que efectivamente se trataba de la misma joven que había salido en horas de la mañana a trabajar y que nunca regresó a la casa de su tía en la ciudad de Maicao.
Madenis Katerine Romero Estupiñán había cumplido sus 20 años el pasado 20 de julio. Nació en la vereda El Castillo, comprensión municipal de San Andrés de Sotavento. Llevaba pocos meses de vivir en la ciudad de Maicao, en donde se dedicaba al comercio por catálogos en una floristería.
La joven había sufrido un aborto recientemente. Dejó a un hijo de dos años de edad. Era una mujer esbelta, de buen cuerpo, quien vino a La Guajira en busca de nuevas oportunidades.
Su sepelio se cumplió el fin de semana en El Castillo, una pequeña población del departamento de Córdoba. En la funeraria La Paz, ubicada en la calle 5 con carrera 10, fue preparado su cuerpo, para ser llevado a su última morada.
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