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El eterno dolor de Clara Elena

La expresión en el rostro de Clara Elena Cabello de Orozco aún revela dolor. Ni la imperceptible sonrisa que en ocasiones esboza logra borrar las emociones encontradas que lleva por dentro. Se nota el esfuerzo por mantener intacta su fortaleza al momento de revivir algunos instantes de Rafael Orozco, su esposo de siempre y padre de las tres hijas que ambos intentaron educar hasta llegar a viejos. Pero varios balazos se atravesaron en el camino del cantante la noche del 11 de junio de 1992 cuando celebraba, en medio de festejos y abrazos, los 15 años de su hija mayor Kelly Johanna.

Hace quince minutos llegamos al apartamento de Clara Elena, ubicado en una moderna torre al norte de Barranquilla. Ya no es la inmensa casona donde vivió por muchos años junto al hombre que jamás olvidará. Aquella casa trae recuerdos amargos, pues en la puerta de entrada cayó él, agonizante, mientras los gritos se diluían en la distancia, y se apagaban los coletazos de la última melodía.

Clara Elena no está, pero el guardián del edificio tiene órdenes de permitir nuestra entrada, al igual que la ama de llaves, quien nos invita a sentarnos en los cómodos sillones de la sala principal. Sobre dos o tres mesas pequeñas lucen fotografías del ídolo junto a su familia o él solo encima de la tarima y con la pose de siempre.

Aquellos tiempos

Mantengo vivos varios recuerdos de los tiempos de felicidad y gloria. Rafael Orozco era el cantante de moda, la voz que convocaba a los amantes del vallenato. Lo recuerdo ahora en una de las presentaciones en la tarima gigante del estadio municipal, junto a su agrupación El Binomio de Oro, moviendo sus hombros de lado a lado y esparciendo su voz al vaivén de una multitud que disfruta las vicisitudes del Carnaval de Barranquilla.

Es un ídolo, sin duda. Viste uno de sus famosos chalecos de filigranas resplandecientes y canta ‘Amor, amor’, mientras abajo más de veinte mil personas agitan sus brazos y ondean pañuelos blancos sin cesar. Sus hijas, aún niñas, están felices y a Clara Elena no le cabe el orgullo en su cuerpo…

Lo recuerdo también en su propia casa, conversando de fútbol con Fabio Poveda Márquez, el gran amigo que lo acompañó siempre y con quien compartió momentos inolvidables. Muy cerca, siguiendo el ritmo del diálogo con sus ojos enamorados, Clara Elena. Y más allá, Kelly y Wendy jugando a todo y a nada. Loraine, la hija menor, duerme sus dos años de edad en uno de los cuartos.

Y lo recuerdo mucho más cuando decido mirar nuevamente la pintura gigante que adorna la entrada al apartamento: el mismo gesto y la expresión de vida que Clara Elena destaca en las primeras palabras, después de un encuentro que sorprende a todos. Camina con lentitud, pero ansiosa por conceder una entrevista en la que evocará ante las cámaras su noviazgo con Rafael Orozco, su amor-dolor eterno y las remembranzas tiernas de quien, dice, todavía vive.

El dolor eterno

Después del diálogo formal en el que habló de los viejos tiempos y de las razones para aceptar que la vida de Rafael Orozco sea presentada en la pantalla chica, entre otros temas, Clara Elena me dice que todavía se deprime y que también llora. Pero agrega que su gran fortaleza son sus hijas, quienes la convencieron para que la serie televisiva se llevara a cabo.

El dolor está vivo en su rostro dulce que muestra por momentos los estragos del sufrimiento. Habla con largas pausas, como si el tiempo y los padecimientos de cada día le hubieran enseñado a suspender las palabras en el aire mientras la imaginación vuela por los más recónditos lugares de los recuerdos idos.

Entonces, uno piensa que la aceptación está a mitad de camino y que la conformidad será imposible por los siglos de los siglos, pues esta mujer, habitada aún por el amor perdido, pareciera repetir con Borges que… “aunque las horas son tan largas, una oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar, esa otra flecha que nos libra del sol y de la luna”.

Rafael Orozco, el homenajeado

El cantante de Becerril será homenajeado por el Festival Francisco El Hombre en su quinta edición, que se llevará a cabo los días 22, 23 y 24 de marzo de 2013. El 21 de marzo se realizará el conversatorio en la Universidad de La Guajira con expositores que hablarán de la vida y obra musical de Rafael Orozco. Clara Elena confirmó su asistencia al evento.  Hoy sábado, a las 12:30 p.m., por Telecaribe, el programa Francisco El Hombre presentará una entrevista exclusiva con la viuda del desaparecido artista. 

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