Diario del Norte - Primer Periódico de la Región Caribe

Register Login

Antiguos puertos negreros como Riohacha y Cartagena hoy son dos ciudades hermanas

Poco a poco y con el paso del tiempo se van develando las respuestas a interrogantes históricos que giran alrededor de la “química” que existe entre riohacheros y cartageneros. Se caen bien. Con facilidad se hacen grandes amigos. Son muchas las parejas y matrimonios entre riohacheros y cartageneras y entre cartageneros y riohacheras. Muchos estudiantes prefieren universidades de Cartagena para hacerse profesionales y en la reciente cumbre de municipios afros, en Cartagena, el alcalde Rafael Ceballos Sierra recibió la vicepresidencia del organismo que integra a estas municipalidades de gente morena y de “caras lindas”.

Históricamente eran dos puertos negreros. Por Cartagena y Riohacha, entraban a América, hace más de 500 años, los negros africanos esclavizados –que no esclavos– por comerciantes y piratas europeos. ¿La diferencia? Cartagena era un puerto “legal” y se contabilizaba a los recién llegados de África. Riohacha era un puerto “ilegal” y los esclavizados entraban de contrabando. Fueron las raíces de nuestras comunidades negras de Riohacha, la Troncal del Caribe y el sur del municipio, en donde crecieron nuestros propios palenques.

Así las cosas, había un lazo comercial que unía a las dos ciudades con sus playas bañadas por el mismo mar Caribe. Un mar que trajo de todo. Traía lo bueno y lo malo, aunque fue más lo malo. Trajo piratas, pero se sembró la semilla del comercio. Trajo ladrones, pero también trajo el idioma que “se le caía de las barbas”. Trajo esclavos y enfermedades, pero también trajo con ellos el espíritu y el aliento de libertad que terminó expandiéndose por todo el territorio americano.

¿Por qué quieren tanto los cartageneros a Padilla?

La pregunta es obligada y la respuesta viene de un cartagenero raizal que viajó desde su tierra natal para estar presente en el homenaje que se rindió a Padilla en el 185 aniversario de su muerte. Se trata de Rafael Vergara Navarro, comunicador social e investigador de tiempo completo. Hizo parte de la dirección nacional del M-19., fue director del Departamento del Medio Ambiente de Cartagena y candidato a la alcaldía en dos oportunidades. No ha tenido suerte y a la pregunta del porqué del amor de los cartageneros por Padilla, sin pensarlo, manifiesta:

“Porque sin Padilla la historia de Cartagena sería otra. Padilla participó en el grito de Independencia de la República de Cartagena. Fue el grito de muera el Rey y muera el mal gobierno. Padilla estuvo ahí apoyando la república naciente. Participa y defiende a Cartagena durante el fatídico sitio a que fue sometida la ciudad por los españoles”.

“Padilla comandaba las naves que salieron de Cartagena después del sitio y llega a Haití, en donde se encuentra con Simón Bolívar y lo acompaña en la campaña de la reconquista de Venezuela. 

De Bolívar recibió la misión de liberar la costa Caribe y entró por Riohacha. Llegó a Sabanilla en el Atlántico; pasa por Santa Marta y se mete por el río, por el Canal del Dique, para llegar a Cartagena y hacer lo que históricamente se conoce como La Noche de San Juan, el 24 de junio de 1821 y el 10 de octubre de 1821 sale el último reducto español de la Nueva Granada, de tal manera que no son verdades sobre la independencia lo del 7 de agosto ni lo del 20 de julio”.

Ecos de la cumbre

En medio de la cumbre, el alcalde riohachero Rafael Ceballos Sierra no solamente en su intervención ante mandatarios afros de Estados Unidos y África destacó la proyección de la capital guajira como distrito turístico, sino que rindió homenaje a Padilla y resaltó al prócer como el creador de la Armada colombiana.

A su turno, Ricardo Chica Gelis, docente de la Universidad de Cartagena, quien participó en la Cumbre con la conferencia ‘Representación de lo afro en los medios de comunicación’, dijo que “el papel de los medios es crucial para visibilizar esta subjetividad afro, pero para mí es mucho más importante que nosotros los negros y las negras produzcamos los mensajes, no que los produzcan otros por nosotros. Que seamos los emisores y que nuestro público también sean negros de otra parte. Fíjate, yo no sé cómo es un negro de La Guajira, del Choco o de San Andrés. Es más, nos quitaron el mar territorial de San Andrés y yo no sé cuál es la realidad ni el pensamiento de aquella comunidad negra, fíjate, no es un asunto simplemente de que aparezcamos en unas novelas. Las telenovelas están hechas desde el centro, desde Bogotá y con historias que a lo mejor hay un proceso de identificación; eso es así, pero repito, lo fundamental es que seamos los autores y los receptores para conocer las múltiples subjetividades afros que hay en Colombia, en América Latina, el Caribe y en el mundo.

COPYRIGHT © 2012 DIARIO DEL NORTE Gámez Editores. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular

Top Desktop version