Diario del Norte - Primer Periódico de la Región Caribe

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Después del fallo, vinieron las amenazas y los ataques a la casa de Moisés Freyle

Parte II
‘Kika’ Freyle Mengual se confiesa con Diario del Norte
¿Qué pasó después del fallo electoral?
Vinieron más amenazas donde  me decían que si el fallo era favorable para mí iban a matar a varios de mis familiares y el mismo día que salió el fallo se metieron dos hombres a la casa de Moisés a matarlo, eso fue el 12 de diciembre de 2012.
¿Considera usted que el hecho de ejecutarse los contratos de vivienda y alimentación en familias indígenas causó algún tipo de dificultad, en el entendido de la autonomía que representan y de ciertas exigencias que hacen una vez empiezan a realizarse los trabajos?
Te voy a aclarar el tema, los contratos investigados fueron 3, heredados de la administración anterior. Mis asesores empezaron a revisar los documentos, soportes, los cuales aparecieron después de cursar varios oficios internos y externos. Los líderes indígenas presionaban para su ejecución y entutelaron sus derechos, tutela que los favoreció y me vi obligada constitucionalmente.
Se asignaron supervisores y delegué funciones a uno de ellos de coordinador para mayor transparencia y seguridad de que todo se hiciera bien. Asignadas estas responsabilidades, yo me dediqué a hacer gestión por el desarrollo de Manaure y, principalmente, por sacar adelante el centro de producción de sal, pulmón económico de Manaure, y de donde se benefician más de 2.500 indígenas, y que desde el 2004 se había firmado con el Gobierno nacional para contratar un operador privado que invirtiera en las salinas y la sacáramos de la profunda crisis económica en que se encontraba. Trabajé unida con las asociaciones indígenas Sumainchi, Waya Wayuú, Asocharma, la Superintendencia de Sociedades, delegados del Gobierno y, al final, después de tantos paros, bloqueos y obstáculos, lo sacamos adelante y se logró contratar el operador privado Big Group.
Me aprobaron varios proyectos que ya hoy se pueden ver y otros a punto de iniciar ejecución. Mientras yo trabajaba en todas estas gestiones mis secretarios, asignados como supervisores, velaban por la buena ejecución de los contratos. Aterrizando en la pregunta, para nadie es un secreto que los indígenas, de acuerdo a su autonomía, se desprenden de la forma que ellos consideren de los elementos que reciben, sea por necesidad de un pago, de un enfermo, de un velorio, de un traslado a otro territorio.
Mañana, III parte
“Qué tristeza que tenga yo que pagar por algo que no he hecho”.

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