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Hace mucho tiempo en mi largo trasegar por la Alta Guajira tuve la oportunidad de ver con mis propios ojos, los caimanes de aguja, en la Bahía de Portete, una noche en que uno de los choferes de los camiones contrabandistas, con una escopeta, mató uno de estos bellísimos animales, que medía de la punta del hocico a la punta de la cola, como tres metros de largo, ¡impresionante! Y bello ejemplar.
Los negritos chocoanos que eran coteros, de los barcos que vienen de Aruba y Panamá, prepararon con la carne de la cola del saurio, un sabroso fricasé, que todavía se me hace agua la boca, cada vez que me acuerdo, pues lo disfrutamos, como un verdadero “bocato di Cardinale”. Pero la procesión siguió por dentro, y vine con el chisme a Riohacha, y se lo conté a todo el que pude, inclusive a la gente de Corpoguajira, con quienes me reuní en varias oportunidades, pidiéndoles, que me acompañaran a la bellísima bahía en mención, para ver cómo podíamos salvar esa especie que habita en las profundidades del mar Caribe, donde un chorro de agua dulce hace que se conserven desde hace años, en los confines de esa inmensa masa de agua salada, que es la bahía de Portete, madre de tres puertos naturales, Portete, Warreo y Puerto Nuevo. No tuve eco, pero luego tuve la oportunidad de ver a Pepe, si mal no recuerdo, el caimán que se solazaba en las playas de Puerto Bolívar, alimentado por la gente de Intercor, quienes le tiraban pescados que él comía con fruición. No sé si de tanto hablar con todo el que pude, inclusive la gente de Cerrejón, cualquier día me dijeron que habían sacado de las oquedades de Portete 85 huevos de los cocodrilus acutus y se los habían llevado para un zoocriadero que tienen en La Mina y que habían nacido 77 animalitos, que con ministro de medio ambiente a bordo los llevaron de nuevo a Portete y los soltaron en la bahía. Gracias sean dadas a las personas que hicieron este bien por la salud ecológica de mi Departamento, y que esto sirva para limpiar, la calumnia que nos endilgaron, cuando montaron unas fotografías en Facebook, en las que decían que esos robos de huevos de tortuga se habían llevado a cabo en la playas de Camarones en La Guajira. Ahora les toca a aquellas personas que divulgaron esa calumnia, publicar en el mismo medio esta defensa que hago de la ecología de mi tierra, donde nosotros más que nadie queremos nuestra península, nuestra tierra, la que Dios hizo un día domingo, cuando se sentó a descansar, luego de haber hecho el mundo. Publíquese y cúmplase.
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