2021: peste, protesta y democracia

Un balance crítico del año 2021 no puede ignorar la existencia de la peste y de la protesta social y la fragilidad del sistema democrático colombiano. Ignorar que, durante la peste en su segundo año, la protesta social estuvo al orden del día con una participación masiva de la ciudadanía y al frente de esa protesta el movimiento sindical y juvenil, es imposible. Es un hecho notorio, en consecuencia, no se gana nada con ignorar la existencia de la protesta social.

La protesta fue justa, la respuesta gubernamental a la protesta no fue proporcionada y existió un uso desmedido de la fuerza oficial. Tanta, que instituciones protectoras de la garantía de los derechos humanos, entre estos la protesta social, como las Naciones Unidas la han condenado e invitan al Estado a revisar sus procedimientos. Es una obligación jurídica.

La protesta ha sido política y su naturaleza se deriva del rechazo y condena de la ciudadanía a políticas del gobierno al tratar de imponer reformas tributarias y a la saluden beneficio de privados. Por la naturaleza política de la protesta sin vandalismo, ejercicio del derecho de participación política de la ciudadanía, la respuesta estatal ha debido ser política, es decir, ha debido ser de negociación política rápida con su dirigencia. La respuesta no ha debido ser solo de Policía para mantener el orden público, debió ser de rápida negociación que hubiese hecho innecesaria la fuerza.

Justa y valiente fue la protesta ciudadana, en especial, de la juventud colombiana, que indignada ante las políticas estatales contrarias a los derechos humanos salieron a exponer sus vidas. En otras palabras, frente a  la peste biológica del coronavirus, a la ciudadanía le pareció más grave la reforma tributaria y de salud.

La corrupción es una peste, el emperador filosofo Marco Aurelio que, murió durante una peste, en su obra “Meditaciones” reflexionó sobre las pestes y expresó: “¿Y aún preferirás asirte a estos vicios y no te persuadirá la experiencia a huir de esta peste? Que es una peste la corrupción de la inteligencia, con mucha más razón que la infección y alteración análogas del aire que nos rodea: porque esta peste ataca a los vivientes, en cuanto son animales, y aquella, a los hombres, en cuanto son racionales”.

Esta cita es  del artículo “Estado de derecho y democracia en Colombia frente a la peste” de Juan  Pabón. Y, la reflexión de Marco Aurelio es una máxima de sabiduría que debemos tener siempre presente. Siempre, es siempre. Es que la democracia es la forma de gobierno en que se debe gobernar frente al público y en defensa de los intereses comunes. Es la definición de la democracia de Pericles, en su “Discurso fúnebre”. 

Él dijo “Tenemos un régimen político que no envidia las leyes de nuestros vecinos, pues más bien somos ejemplo para algunos que imitadores de los demás”. Se le da el nombre de democracia porque sirve a los intereses de la mayoría y no de unos pocos. La voz de la protesta ciudadana debe ser escuchada por los estadistas. Es la voz de la democracia y es una guía política para la acción. No puede ser reprimida.

Este 2022 es un año electoral. La más amplia deliberación y participación ciudadana debe ser garantizada. La protesta ciudadana va a escucharse en las urnas y se debe garantizar su transparencia. Mi partido, el Partido Liberal presenta sus listas al parlamento y aspira a ser votado como el  partido histórico de las luchas sociales y de las grandes transformaciones. Espero me respalde como candidato a la Presidencia de la República, para realizar las transformaciones políticas y sociales que se reclaman en la protesta.