Lo que el viento se llevó

No hago alusión directa a esa extraordinaria película gringa que narra el auge y caída del sur agrícola y esclavista de los Estados Unidos, que perdió la guerra de secesión contra el norte industrializado.

Como están planteadas las cosas en nuestro departamento, en lo que respecta a la implementación por parte del Estado colombiano del desarrollo de las energías limpias, la eólica, entre ellas, si vale el símil porque para nosotros se podría asegurar al respecto que el viento se llevó todo, pero, para otras partes del país.

Como por arte de magia los grupos económicos más importantes del país fijaron su mirada en el departamento de La Guajira donde los vientos y la luminosidad solar son propicios para el desarrollo de las energías eólica y fotovoltaica; rápidamente se legisló al respecto y en un santiamén se adjudicaron a particulares el desarrollo de 16 proyectos para generar energía eólica en la zona norte de nuestro departamento pasando por encima de las comunidades raizales wayuú, dueños ancestrales del territorio, de las autoridades administrativas departamentales y municipales y por sobre la cabeza de todos los incautos guajiros que solo atinamos a decir nos volvieron a agarrar con los calzones abajo como paso con el Cerrejón.

Todo ha sucedido tan rápido que de un momento a otro observamos como desembarcaban las piezas de los aerogeneradores y se abrían caminos los poderosos camiones por las trochas de la Alta Guajira llevando los pertrechos necesarios para arrancar de una con la construcción de los parques eólicos que generarán energía para el interior del país y ni un kilovatio para esta manada de indios y mulatos alienados por el Old Parr y la música vallenata, que muy a pesar de nuestras evidentes necesidades básicas insatisfechas le lamemos las botas a los nuevos colonizadores a cambio de una bolsa con alimentos y el empleo de varios individuos de la etnia wayuú utilizados, no como intérpretes, sino como avanzada para convencer a sus congéneres que los regalos que les entregan son para que firmen de conformidad y manifiesten que se realizaron las consultas previas.

A todas estas qué dicen nuestros representantes ante los entes del nivel central, aquellos a los que otorgamos poder general amplio y suficiente con nuestro voto para que nos defiendan de los atropellos de todo aquel que se le ocurra que puede venir a La Guajira a hacer lo que se le dé la gana, desde luego, no dicen absolutamente nada. Representantes a la Cámara donde se tramitaron las leyes, gobernador, alcaldes donde se van a desarrollar los proyectos, diputados, concejales, ediles, todos calladitos. Es tan delicada la cuestión que ni siquiera los candidatos a la Cámara de Representantes han tocado el asunto siendo de vital importancia para sus aspiraciones políticas porque si no prometen defender los intereses de los guajiros con qué cara van a pedirle el voto a sus paisanos, o no ser que no tengan ni idea del tema o sencillamente se están haciendo los locos.