7 de agosto de 2022 ¿se posesionará un presidente costeño?

2022 es un año decisivo para la Costa Atlántica y para Colombia, así como se elegirán los nombres de los Congresistas para el próximo periodo legislativo, el 13 de marzo se elegirá, en una de las consultas de su preferencia los candidatos definitivos a presidente, para remplazar a Iván Duque, quien entregará el mando el 7 de agosto;  por primera vez en la historia la Costa Atlántica participa con tres figuras reconocida y con oportunidades de ser el huésped de la casa de Nariño, David Alejandro Barguil Assis, Alejandro Char Chaljub y Gustavo Francisco Petro Urrego. Con estos tres nombres se obtendrá una importante votación, que si de mantenerse podía darse   sin duda el nuevo presidente de los colombianos.

David Alejandro Barguil Assis, es de Cereté, Córdoba, es un político e internacionalista colombiano, de origen libanés, senador de la República, en 2018 con 146.095 votos, obtuvo la cuarta votación más alta del país, la más alta de la costa Caribe y del Partido Conservador Colombiano.

Alejandro Char Chaljub  es de Barranquilla de origen sirio- libanés, un político, ingeniero civil y empresario, por segunda vez,  con el 77% de votos, fue elegido alcalde de Barranquilla para el periodo 2016-2019, hoy es reconocido en toda la región Caribe donde juega de local también como sus otros dos paisanos costeños. Luego de dirigir su propia empresa de construcción, fue impulsado por su padre, entonces senador, como candidato a la Gobernación del Atlántico en 2000, pero fue derrotado por el periodista Ventura Díaz Mejía. Demandó las elecciones, y tras vencer en el Consejo Nacional Electoral, ejerció como gobernador los últimos diez meses de 2003.

Con las encuestas en el ruedo y las lecturas de analistas que le ponen la lupa a la política, ponen a Gustavo  Petro, quien es de Ciénaga de Oro, Córdoba, un político de vieja data y economista, de descendencia italiana, como el ganador si las elecciones fueran hoy. Es precandidato para las elecciones presidenciales de 2022 en la coalición política denominada Pacto Histórico, compuesta por los  partidos Colombia Humana, Unión Patriótica (UP) y Partido Comunista Colombiano, todos de izquierda.

Con estas tres figuras caribeñas, el escenario político tendrá muchos movimientos, las apuestas están en: Pacto Histórico (Izquierda) y Equipo por Colombia (centro y derecha). En esta unión de regiones, el Equipo por Colombia representan los candidatos de la consulta, integrada por David Barguil, del partido Conservador, Alex Char, quien presentó más de 2 millones 500 mil firmas en su inscripción como candidato por esta coalición, representando el movimiento El País de Oportunidades, Enrique Peñaloza, exalcalde de Bogotá por el partido de la U; Federico Martínez (exalcalde de Medellín) del movimiento Creemos Colombia y Aydeé Lizarazo del partido Mira.

Por donde se vea, la Costa tiene hoy por hoy una oportunidad, los costeños tenemos la responsabilidad de con nuestro voto participar en las diferentes consultas, no sin antes analizar con sensatez, sentido de pertenencia y tomar la mejor decisión; si nos lo proponemos podemos soñar por un desarrollo integral de verdad, así como el centro del país, el eje cafetero, se han desarrollado mejorando la calidad de vida de sus habitantes, se han modernizado y hoy son más competitivos, así debemos soñar con la Costa Atlántica, quien por su privilegio geográfico, por lo que significa en la economía nacional, por su gente, tenemos el derecho de ser mejores.

Una de las preguntas frecuentes que surgen respecto a la democracia participativa, es por qué existiendo tantos mecanismos escritos o consagrados en el derecho positivo, en la realidad, el pueblo no participa, es imposible que una persona pueda representar la voluntad política de decenas de miles de conciudadanos, por ello se regula la democracia indirecta donde la suma de voluntades se entrega a una sola persona  que se constituye en los intereses políticos y económicos, y  que deben  responder ante sus electores, la participación se puede entender en su forma más elemental, como un acto de voluntad para incidir en aquellos procesos sobre los cuales existe un interés legítimo, pero con responsabilidad de manifestarnos con el voto cual es el país que mañana queremos y soñamos sin descuidar el espejo que nos han reflejado ciertos países vecinos, quienes no entendieron que la abundancia de hoy es el hambre del mañana, podemos tener la oportunidad de que el nuevo presidente sea un costeño.