Maicao, unión de voluntades

Maicao se mueve entre la penumbra y las noches de terror, ocasionadas por la violencia y lo deprimida que está su economía. 

Factores como la caída del Bolívar, los cientos de inmigrantes venezolanos, el cambio de reglas en el régimen especial aduanero en lo relacionado a las restricciones de cupos para calzados, textiles, llantas, licores y, el vaivén del cambio de reglas en Puerto Nuevo, han originado una descolgada alarmante del desempleo. Y por supuesto, esto trae consigo altos índices de violencia e inseguridad.

Maicao vive un momento crucial y a pesar de los esfuerzos del alcalde Mohamed Dasuki, el gobernador Nemesio Roys Garzón, el representante Alfredo Deluque Zuleta y hasta el gobierno nacional para buscar soluciones, la situación no está fácil.

Los dirigentes deben afianzar el régimen especial aduanero para que continúe cumpliendo a cabalidad lo establecido por la ley. Además, se debe acabar con los grupos de violencia que tienen azotado al municipio, se debe también atacar el flagelo del desempleo y para ello se ha establecido el fortalecimiento del aparato productivo en el sector agropecuario con unas políticas de fronteras que van orientadas en ese sentido.

Es importante decir que Maicao cuenta con grandes líderes para afrontar estas luchas. Por nombrar algunos está Samuel Lanao director de Corpoguajira, William Ballesteros, ex alcalde y líder gremial del sector ganadero, Hernando Salom, Rosalinda Aguilar, Jimmy Boscán, Aldrin Quintana, Alejandro Rutto, Álvaro Guerrero y Eurípides Pulido, José Carlos Molina, también exalcaldes municipales. Mara Ortega y Álvaro Iguarán, otros dos grandes líderes que defienden el comercio organizado contra todos los avatares. Es preciso nombrar también a Jesús Solano, Carlos Castro, Hary Fuminaya, “Samuelito” Lopesierra, entre tanta gente buena que tiene el municipio.

Maicao, una población superior a 160 mil habitantes, que ve necesario que el gobierno nacional la apoye de una manera decisiva para continuar aprovechando su situación estratégica en La Guajira, que le permite llegar con facilidad a puertos estadounidenses, mexicanos, del área de las Antillas y desplazarse a Europa y África con una mayor facilidad de rutas. Esa posición geográfica preferencial que tenemos los guajiros debe ser aprovechada al máximo para generar un buen portafolio de servicios hacia la comunidad extranjera y que mejor ocasión, que los tratados de libre comercio que ha firmado Colombia con Estados Unidos, la comunidad europea, México, entre otros. 

Es la hora de posicionar a Maicao en la ruta de la prosperidad y del cambio, estableciendo unión de voluntades, dejando atrás tantas rencillas en el campo político, que no ha dejado nada bueno y dejar atrás nubarrones grises que la han afectado significativamente pero que no la han podido acabar. Unión de voluntades debe ser la ruta y el norte para el municipio fronterizo. Manos a la obra pues.