‘Selecciones’: una revista centenaria

El 5 de febrero de 1922 apareció el primer ejemplar de ‘Selecciones, del Reader’s Digest’. Mi primer contacto con esta revista  ocurrió cuando apenas tenía siete u ocho años. Mi hermana mayor debía cursar estudios en los Estados Unidos y, para no desprenderse de su valiosa colección, me entregó los ejemplares publicados desde 1940, cuando comenzó a circular en español. Me dediqué a leer cada edición en estricto orden cronológico hasta llegar a la última. Eran cerca de cien ejemplares. Después fui adquiriendo la de cada mes y, sin darme, cuenta caí en el ‘vicio’ de la lectura hasta convertirme en lo que hoy llamamos ‘lector compulsivo’.

El nombre de la revista es fiel al propósito de sus editores, pues los artículos que encontramos en sus páginas son seleccionados para que los lectores, leyendo uno diariamente, agoten el material en un mes. Cuando eso ocurre, ya está a disposición del lector el número siguiente.

‘Selecciones’ trae temas variados, escritos con redacción y ortografía impecables. Su contenido puede servir para enseñar a leer y a escribir. Por mi parte, confieso que los conocimientos rudimentarios que logré adquirir en esa lejana época, sembraron en mí la inquietud por indagar más allá de lo que ofrece una publicación periódica.

De ‘Selecciones’ recuerdo algunas secciones que no podíamos ‘dejar para después’. Lo primero era buscar ‘La risa, remedio infalible’. Después de esa terapia el ánimo quedaba dispuesto para continuar con temas serios y de verdadera importancia. Pero antes, la curiosidad nos lanzaba a buscar secciones más o menos afines entre sí, como ‘Gajes del oficio’, “Así es la vida’ y “Comedia estudiantil’. Después sí teníamos todo el tiempo disponible para acometer la lectura de los artículos de fondo, si éramos capaces de saltarnos ‘Citas citables’, ‘Temas de reflexión’ y ‘Mi personaje inolvidable’. Entre mis recuerdos está la sección ‘Enriquezca su vocabulario’, que estuvo a cargo de un lingüista chileno durante muchísimos años. Las respuestas correctas siempre estaban ilustradas con su correcto uso dentro de frases de grandes autores.

‘Noticias del mundo de la medicina’ es una sección que informa sobre los últimos avances en el campo de la salud y los descubrimientos recientes de la ciencia médica. Todo eso había que leerlo primero para abordar sin presiones el ‘plato fuerte’ de la revista: ‘Sección de libros’, que presentaba en forma resumida el texto de una obra literaria de algún renombre.

Una vez leí que en Rusia, para enseñar la lengua española en algunos colegios, utilizaron el texto de la novela ‘María’. Solo la pulcritud y la corrección en el manejo de nuestra lengua por parte de Jorge Isaacs, pudieron permitir tan alta distinción a esta obra colombiana. Me atrevería a decir que publicaciones tan cuidadas en su redacción como ‘Selecciones’ bien podrían tenerse en cuenta para fomentar la lectura en jóvenes de nuestras escuelas, con la seguridad de que la adicción que se adquiera a esa edad no solo perdurará en el futuro ciudadano sino que creará en él un interés por la búsqueda de conocimientos universales.

‘Selecciones’ fue fundada por los esposos DeWitt y Lila Wallace. Se edita en más de 35 idiomas con tirada superior a 30 millones de ejemplares. En 1940 apareció la primera edición en español. Hay que admitir, sin embargo, que ‘Selecciones’ bajó últimamente la alta calidad que la distinguió por encima de las demás publicaciones de su género. Esta situación la llevó a acogerse, el 20 de agosto de 2009, a la ley de quiebra. Como dato afectivo que nos vincula al centenario de ‘Selecciones’, señalamos que el periodista colombiano Eduardo Cárdenas fue editor de esta revista durante varios años. Además, creó el conocido ‘Mundial’, valioso manual que todavía sirve como medio de consulta.