La Represa del Ranchería, de urgencia manifiesta para el desarrollo agrícola

El 27 de noviembre del año 2010, el ministro de Agricultura de la época del expresidente Santos, Juan Camilo Restrepo, inauguró la primera etapa de la Represa del Ranchería, con bombos y platillos, es decir, la parte más complicada de este gran sueño de La Guajira por más de 50 años por valor cercano de $650 mil millones y que hay que reconocerlo, la construcción de esta primera fase se le debe al expresidente Álvaro Uribe Vélez y a los exgobernadores Hernando Deluque Freyle, Jorge Eliecer Ballesteros, José Luis González Crespo y Jorge Eduardo Pérez Bernier, quienes colocaron 65 mil millones de pesos como aportes del Departamento con recursos de regalías. 

Pensábamos que lo que venía era un despegue económico para la península ya que la segunda fase es la construcción de los distritos de riego del Ranchería y de San Juan del Cesar irrigando a 18.536 hectáreas y llevar el precioso líquido a los municipios del San Juan del Cesar, Distracción, Fonseca, Barrancas, Hatonuevo, Maicao, Albania, Manaure y Uribia, pero que equivocados estábamos, la represa se convirtió en un juego de falacias, de palabras y hasta el ministro de Agricultura que la inauguró la denominó el gran elefante blanco. Sí, lo llamó elefante blanco, ya que fue una obra de su gran contradictor el expresidente Uribe Vélez, no se podía convertir en el panacea del pueblo guajiro, ya que las diferencias abismales políticas entre Santos y Uribe son cada día más grandes y entonces, La Guajira se convirtió en el gran perdedor de esta gran confrontación que de ideología no tiene nada. 

Santos siempre será de ingrata recordación para el pueblo guajiro. ¿Si nos merecemos los guajiros tanta orfandad? ¿Quién o quiénes de esos senadores que vinieron a La Guajira como buitres a buscar los votos de los incautos nativos, han defendido la terminación de la construcción de la gran Represa del Ranchería? La mayoría de ellos se han convertido en unos sátrapas, son como el mangle que florecen en agua dulce y en agua salada. Con alguna excepción de los senadores de afuera, como lo fue Bernardo Elías Vidal, quien fue el único que ha trajo obras por el orden de los 20 mil millones de pesos, para los municipios de Uribia, El Molino y Villanueva, los demás como siempre han brillado por su ausencia. Llegan nuevamente con su rosario de promesas a pescar los votos del pueblo guajiro. 

¿Señor presidente hasta cuando seguirán las evasivas, hasta cuando se encontrará la verdad con la mentira? ¿Dónde quedan nuestros sueños de ver a nuestra tierra mejorada y prosperada? ¿O es que la prosperidad llega hasta la línea de la infamia y de la pobreza, que somos todos nosotros? ¿Dónde quedan nuestros sueños de ver a nuestra tierra mejorada y prosperada?  

Presidente Duque, usted prometió en campaña en San Juan del Cesar, en la plaza Santander la terminación de la Represa. Esperábamos que hiciera realidad esta promesa, pero que va no sucedió nada. Aunque lo veo difícil a estas alturas del partido que la represa del Ranchería sea terminada y para mí esto se ha convertido en un crimen de lesa humanidad contra el desarrollo agrícola del Departamento.   

La represa en su gobierno hubiera sido el gran apalancamiento de la post minería, para encausar nuevamente al Departamento por la vía de la agricultura. La unión hace la fuerza, pero no hubo fuerza ni voluntad política para hacerla. Nos toca esperar que el próximo presidente de los colombianos haga realidad el sueño de más de 50 años de los guajiros. La terminación de la represa se constituye en una urgencia manifiesta para el Sur de La Guajira.