Colegio la Sagrada Familia: 87 años de historia en Villanueva y la región

El Colegio la Sagrada Familia de Villanueva cumple 87 años de historia, en la que se ha dedicado a formar, educar y evangelizar, en este hermoso municipio y la región.

La iniciativa de la fundación de un colegio regido por las hermanas Terciarias Capuchinas partió de monseñor Bienvenido Alcaide y Bueso, vicario apostólico de La Guajira, y de los capuchinos de aquella Vicaría de modo particular los padres Estanislao de Riohacha, Ernesto de Olot y Jesualdo de Bañeres, quienes queriendo extender su acción misionera al mundo urbano de Villanueva, que fue poblada en tiempo de la Colonia por hijos de militares franceses, ingleses y españoles, se dirigen a la superiora de las T.C. la presencia de la congregación en estas tierras.

Atendida favorablemente la petición por las Superioras de Congregación, el 19 de marzo de 1935 hicieron su entrada en la población, las hermanas Consolacion de Yarumal, Superiora; Domitila de Urrao, Eugenia de Urrao, Atanasia de Yarumal y Martina de Santa Rosa. Al parecer las acompañaron también en un primer momento, las hermanas Angelina de Concepción. Superiora de Riohacha, y Rosalia Deamalfi. Para cuando ellas llegaron a Villanueva, una hija del pueblo, Antonia Elena Dangond Daza, que había vestido el hábito amigoniano en 1921, con el nombre de María Francisca de Villanueva, se encontraba en las misioneras del Caroní, en Venezuela, de las que había sido fundadora. Tras la llegada de las hermanas, otras cinco jóvenes de la población profesarían en la congregación.

Las hermanas fueron bien recibidas por las gentes, que salieron a las calles, celebrando el acontecimiento y agradeciendo al Señor la realización de uno de sus más añorados deseos. De momento y dado que en la casa destinada para ellas acababa de fallecer un señor afectado de tuberculosis, el doctor Ferreira, médico de la población, no permitió que la comunidad la habitase, hasta que no hubiese sido debidamente desinfectada, por lo tanto, las hermanas se hospedaron en la casa del general Sabas Socarrás.

El 25 de marzo de aquel mismo 1935, monseñor Bienvenido Alcaide trasladó, desde la parroquia a la casa, el Santísimo y bendijo la capilla de la comunidad en la pequeña sala que se destinó para ello, también en la casa del Señor reinó en un primer momento la pobreza franciscana.

Y así, en medio de incomodidades y carencias, en la residencia de José Fernando Dangond se inauguró como entidad privada, el que en sus orígenes se denominó Colegio El Carmen, con 50 alumnos.

El primer curso escolar inició labores el 15 de abril con una solemne eucaristía celebrada por Mons. Bienvenido, asistido por los presbíteros Jesualdo de Baneres y Estanislao de Riohacha.

Ante las dificultades económicas por las que estaba pasando la incipiente obra, el 23 de agosto 1935 se reunió con carácter extraordinario la Junta Pro-Colegio, para estudiar la manera de atenuar tan difícil situación. Los integrantes de la Junta: Manuel María Lacouture, Rafael Amaya, Teodoro y Antonio Ovalle, Rafael Lafaurie, Elisa de Lacouture y Francisca Dangond de Lacouture, acordaron bajo la presidencia del padre Vicente de Valencia, contribuir con la cuota que les fue indicada para pagar el alquiler de la Casa – Colegio, hasta cuando se pudiera construir un colegio en un local adecuado.

Pasado algún tiempo, se emprendió la nueva construcción, cuyos planos fueron elaborados por el señor Ernesto de Orlot, en terrenos donados por los señores Constantino Baquero y Rafael Martínez; la obra fue costeada por la Vicaria Apostólica y los aportes de familias pudientes de la población Villanueva.

Al ocupar ya el nuevo edificio, el alumnado fue aumentando gradualmente y las hermanas pudieron ver cómo iba siendo una feliz realidad su propósito de impartir a las alumnas una educación integral, basada en sólidos principios de fe, justicia y amor, que les permitiese ser agentes de su propia realización personal.

Para finalizar no podemos dejar atrás los últimos acontecimientos, como la pandemia que nos ha hecho más fuertes y generadores de cambios significativos para nuestra población como familia colsafista. Ya que durante estos años se han vivido etapas de crecimiento y fortalecimiento en cuanto a la formación en valores, calidad educativa y la evangelización de nuestras comunidades locales y de la región; posicionándonos en los primeros lugares, como un colegio modelo a seguir por todos.

A la fecha, nos acompañan como parte de la familia colsafista, las hermanas Arinda López Yépez, Marina Cecilia Duran, Gilma Urrego, Diana María Arboleda y la rectora María Isabel Mejía Gallego.

A toda la comunidad colsafista, bendiciones en esta fecha tan especial.

Feliz Cumpleaños…