Con Alfredo Deluque se recupera la dignidad perdida en el Senado de la República

Terminaron los escrutinios departamentales, donde nuestro senador electo Alfredo Rafael Deluque Zuleta obtuvo 51.718 votos en La Guajira, lo que indica que obtuvo más de 82 mil votos en todo el país. Con Alfredo Deluque se recupera la dignidad perdida en el Senado de la República que no teníamos hace más de 20 años.

Una votación histórica en el Senado de la República a nivel nacional. Triunfo que nos llena de regocijo a los guajiros que lo apoyamos con nobleza y patriotismo. Pero como estamos en La Guajira donde cualquier cosa sucede, Alfredo tenía contradictores que en la campaña se convirtieron en los ácidos de la política por las redes sociales. Con el triunfo de Alfredo ellos quedaron como la canción de Escalona “Juana Arias”, mascándose el cabestro. Con la victoria de Alfredo Deluque, La Guajira inicia un nuevo rumbo en las grandes ligas a nivel nacional. 

¡Qué vaina! En La Guajira el desarrollo va unido al ingenio y a la creatividad. En la península el desarrollo va unido a la estupidez y en muchos casos a la mediocridad. En nuestro departamento ese desarrollo va impregnado del positivismo o del negativismo de las personas que interactúan en el día a día para lograr ese anhelado propósito que nos ha sido tan esquivo, que por diferentes razones no se ha logrado: una, nuestra manera de pensar y actuar, otra que no somos unidos para lograr los resultados, es por ello que por ejemplo los paisas son tan exitosos y tan innovadores ya que para ellos lo más fundamental es la unidad basado en lo gremial y para nosotros es la individualidad basado en el egoísmo. He ahí la diferencia entre un paisa y un guajiro, el primero vive en base al desarrollo, el segundo vive en base al sub desarrollo y de ahí que una famosa jurista expresara tajantemente que nosotros “somos otro país” y es verdad, lo que aquí sucede no ocurre en la otra Colombia.

Aquí los principios en la mayoría de las veces, se basan en los antivalores y en el medio cultural en que siempre hemos vivido y eso por ahora no lo vamos a cambiar. Aquí vivimos inversamente proporcional a ese desarrollo que la cultura de Occidente, de Oriente y de Asia genera mejor calidad de vida en sus habitantes. Pero aquí en lo septentrional de América latina, donde se debería iniciar con tecnología de punta, el encadenamiento de estos procesos para generar la innovación y el desarrollo, no se da, pareciera que existiera un encadenamiento de neuronas atrofiadas que conducen siempre a la mediocridad y la estupidez de todos nosotros.

Y analicen mis queridos lectores, ¿Por qué ese encadenamiento de neuronas atrofiadas? Porque en la mayoría de los casos, en La Guajira, y en todos los puntos cardinales de los 15 municipios existen las personalidades acidas, esas que todo lo contaminan con sus actuares y procederes. Son personalidades que al contacto con ellos todo lo atrofian y lo contaminan, son personalidades llenas de amargura, donde no existe la felicidad sino el encornio y el desdén de una mente convulsionada por el fracaso y por el resentimiento. Esas personalidades acidas, son el gran parte responsables del atraso en que siempre ha vivido La Guajira, porque ellas como el virus mortal han contaminado todo lo que en su entorno se mueve y sin proponérselo han contagiado a muchos guajiros, quienes por acción o por omisión desarrollan sus ímpetus hacia lo malo y estéril y no hacia lo bueno, fértil y próspero y de ahí que estas personalidades acidas han sido las causantes de tanto desmedro en que ha estado el departamento en su historia desde la intendencia, hasta lo que somos hoy en 57 años de vida administrativa.

Así son las personalidades acidas, que como el mismo acido, todo lo corroen con sus procederes y sus actuares, generan una aleación malévola y siempre han ejercido el desánimo sobre las mentes débiles y maquiavélicas que en la mayoría de los casos han sido los causantes para que el desarrollo de nuestra patria se haya estancado. Pero La Guajira también ha sido exaltada con lo que ha tenido que ver con su historia y con su devenir. No podemos desmayar en estos momentos donde pareciera que el mundo se nos cerrara a la oscuridad y no encontráramos luz al final del túnel, la luz aparecerá más resplandeciente y más justiciera de la mano del que todo lo controla y del que obra sobre todos nosotros. 

Varios de estas personas ácidas, le apostaron a que no llegara Alfredo Deluque al senado, se volvieron mercaderes con los Carlos Trujillo, Didier Lobo, Lidio García, José Alfredo Gnecco, Efraín Cepeda, José David Name, Mauricio Gómez, entre otros, convirtiéndose en los buitres electoreros y se llevaron los senadores de afuera más de 60 mil votos. Termino expresando “La honestidad es un regalo muy caro. No lo esperes de gente barata”. Todavía recuerdo la expresión de un amigo cuando le escribí un artículo a Alfredo Deluque Zuleta como el próximo senador y me contestó en las redes sociales “Manda cachaza Hernán y Alfredo”.  

Alfredo Deluque como senador electo de La Guajira logrará un nuevo rumbo para nuestro departamento, de eso estamos seguro y si cometió errores en el pasado como buen líder los corregirá por el bien de todos nosotros. Tenemos senador con credencial propia y eso es lo más valioso en la democracia colombiana.