Freddy Molina Daza, compositor, romántico, poeta, narrativo, costumbrista y visionario

Su lugar de nacimiento no es cualquier pueblo, ni cualquier pedazo de tierra, es nada menos que un bonito caserío enclavado en un lugar privilegiado de la Sierra Nevada de Santa Marta, bañado por las dulces aguas del famosísimo río Badillo y por el arroyo de la Malena, el cual describe de manera magistral nuestro invitado de hoy diciendo que sus casimbas son “recuerdos”, para quienes no saben las casimbas son huecos hechos la mayoría de las veces con las manos en los playones de los ríos y arroyos, en donde a muy poca distancia se obtiene agua dulce y pura, se utilizan en épocas de verano para almacenar agua de allí beben los seres humanos, los animales, se llenan recipientes, se lava ropa, también se baña la gente; esta idílica narración está precisamente en una de las obras más escuchadas de Freddy: ‘Los tiempos de la cometa’, grabada por Alfredo Gutiérrez, Jorge Oñate, Carlos Vives y muchos más.

Sus padres llevan por nombres José Amiro Molina Gutiérrez y Eloísa Daza Hinojosa (mi prima), sobrina de mi abuelo Luis Camilo Hinojosa, tiene cuatro hermanos: Aldo (fallecido), con el que sucedió lo que nunca debió suceder; Gustavo seguidor #1 del ‘Cacique de La Junta’ Diomedes Díaz y amigo personal (le hablaba al oído) le sugería acordeoneros y compositores y Diomedes lo escuchaba; Olguita, esposa del inolvidable arquitecto vallenato Alberto Herazo Palmera, conocido como ‘Miroché’, la contra parte fanático furibundo del Jilguero de América Jorge Oñate González, amigo de parrandas y reuniones familiares, era de su costilla; y la hermanita menor de Freddy es Laura, la que inspiró a mi queridísimo primo Jaime Hinojosa Daza para componer la linda canción que la tituló con su nombre ‘Laura’ y que grabó el Cacique en su primer álbum con el acordeón de Náfer Durán.

La fecha exacta de su nacimiento fue el 4 de agosto de 1945, ó sea que este año 2022 conmemoramos 77 años de su natalicio, y como lo bueno es lo que se pierde, pero jamás se olvida sus canciones prevalecen a pesar del tiempo, y cualquier joven que escucha los novios, amor sensible, a nadie le cuentes queda extasiado, pues letras y melodías como esas no nacen todos los días, qué majestuosidad, qué letras y melodías más lindas e irrepetibles.

Nuestro pariente Freddy Molina Daza, a pesar que solo nos lo prestó Dios por 27 años, fue un verdadero avezado de la composición vallenata, con infinidad de proyectos por ejecutar, desde muy temprana edad componía canciones y antes de cumplirlos 20 años ya tocaba guitarra y concertina, este instrumento se diferencia del acordeón por tener botones en ambos lados finales y por la dirección que toman estas teclas al ser presionadas.

En el año de 1972 la agrupación vallenata del momento conformada por los Hermanos López y la inconfundible voz de Jorge Oñate le grabaron ‘Amor sensible’ y ‘Los tiempos de la cometa’, canciones que hasta el día de hoy a pesar de haber transcurrido 50 años se escuchan y son ejemplos de lírica y melodía, son dos verdaderos clásicos del vallenato. ‘Amor sensible’ salió en el álbum ‘El Jardincito’, tercer LP de los Hermanos López y ‘Los Tiempos de la Cometa’ fue el éxito indiscutible de larga duración. ‘Reyes Vallenatos’, precisamente sale este álbum cuando Miguel López acompañado en la guacharaca y el canto de Jorge Oñate se alzó como rey de la quinta versión del Festival de la Leyenda Vallenata. Cabe anotar que las canciones que le grabó Jorge Oñate a Freddy Molina fueron grabadas todas con antelación por Alfredo Gutiérrez Vital, el tres veces Rey Vallenato; con ambos fueron verdaderos hits musicales.

La muerte de esta verdadera gloria del folclor vallenato ocurrió cuando apenas tenía 27 años de edad en Patillal, departamento del Cesar, el 14 de octubre del año 1972; recibió un disparo de arma de fuego por parte de su hermano Aldo, un desafortunado accidente del cual en verdad no quisiéramos acordarnos.

Una verdadera joya musical de Freddy es la hermosísima canción titulada ‘El Indio desventurado’, conocedores del folclor lo comparan con Romeo y Julieta a lo criollo, un hermoso paseo que narra un romance vivido por dos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, hacia donde el indio lleva a su amada para que esta no sufra los rigores de la ausencia; lo reencauchó ‘el Cacique’ Diomedes Díaz con el acordeón de Iván Zuleta y se convirtió  en un éxito rotundo, todavía se escucha en la actualidad, esta canción le dio el triunfo a nuestro homenajeado de hoy en el año de 1970 en el Festival Vallenato tercera versión.

Qué calidad, qué estilo tan propio e inconfundible el que caracterizó al gran compositor Freddy de Jesús Molina Daza, sus obras están llenas de notas sublimes, son supremamente originales, con unas letras claras y dicientes, las canciones de este connotado autor son especiales para dar una serenata, para conquistar una mujer, tal vez no haya una dama que se resista ante tan esplendidas letras, repletas de romanticismo y amor del bueno, este estilo no lo usan en la actualidad los compositores y podríamos mencionar que solo su gran amigo Gustavo Gutiérrez Cabello lo degusta y lo utiliza, cuando uno analiza las canciones de Freddy jamás se aburre y mientras más las escucha, más la quiere repetir; su obra trasciende eternamente, quienes conocimos de ella nos deleita escucharla y aseguro que cualquier joven que sepa ir temas de Freddy queda cautivado de ipso facto.

A mis lectores y oyentes les invito cuando estén tristes o enamorados a deleitarse con las canciones de este excepcional y sorprendente compositor, les aseguro no se arrepentirán. Qué Viva Freddy Molina y su fulgurante obra poética, es agradable e inspirador escribir sobre una persona de estos rasgos, romántico, enamorado, aplomado, y que sin extenderse tanto dice mucho; cuando estoy alegre y escucho música exijo que suene una canción de Freddy. El cielo está engalanado con tu presencia, sé que eres uno de los ángeles predilectos de Dios, te recordamos siempre, tu música es inmortal y bella.