¡Estoy feliz!

Hace muchos años, treinta más o menos, vino Rodrigo Lloreda Caicedo, candidato presidencial, en pleno Festival Vallenato y Alfredo Cuello me comentó para organizarle una reunión en casa de Don Manuel Germán Cuello. Me puse las pilas, me acuerdo que José Bolívar Mattos ‘Cheiba’ y Alfonso Murgas ‘El de Siempre’, me regalaron 4 cajas de whisky Ballantines y a las 10 de la mañana se abrieron las puertas y el portón de la casa.

Don Manuel estaba impaciente y de mal genio nos decía que solamente Alfredo y a José Aponte se les ocurría hacer una reunión política en el Festival, donde a la gente solamente le importaba el acordeón y agregaba que esto iba a ser un fracaso y alcanzó a contagiarnos de su pesimismo, cuando de pronto como si hubieran prendido una potente turbina comenzó a llegar la gente y en un instante eso se llenó; recuerdo que el acto lo abrió el fogoso parlamentario de esa época Telésforo Pedraza y a las 6 de la tarde tuve que botar a ‘Cheiba’ y ‘El de Siempre’, quienes me habían pedido que les pusiera Old Parr y cuando se fueron me dijeron que si no me había quedado una botellita de ese ‘Balla’, que estaba muy bueno. Fue un éxito y Lloreda y su comitiva se fueron felices y Alfredo, Don Manuel y yo también quedamos lo mismo.

Recientemente, en compañía de Mercy, mis hijos: José Manuel ‘Panela’, ‘Meche’ y Carlos José ‘Ché’, la inmancable tía ‘Icha’ y mi cuñada Hilva, me fui temprano para La Plaza a oír y ver a ‘Fico’ nuestro candidato, La Plaza estaba vacía y hacía calor y me puse nervioso y me acordé de Don Manuel y su rabieta y comenzaron a preguntar: “¿Será qué la gente no va a venir? esto no va a estar bueno, la hora es muy pesada; ojalá vengan, porque La Plaza no se va a llenar”; y otros comentarios más negativos que lograron contagiarme. Vi la hora, eran las 2:30 de la tarde y me dije: esto se tiene que llenar, Dios nos va a ayudar y parece que el Señor me oyó, pues de repente como si hubieran abierto una gran turbina comenzó a llegar gente por todas partes, gente entusiasmada, alegre, con camisetas, gorras, gafas y banderolas alusivas a su candidato ‘Fico’ Gutiérrez y en un santiamén todo se transformó y La Plaza estaba que reventaba, jamás la había visto así, fue un espectáculo apoteósico, faraónico, monstruoso: ricos y pobres, negros y blancos, indígenas, gays y toda clase de gente llenos de euforia y entusiasmo aclamando y aplaudiendo a ‘Fico’ que se lució con una grata, larga y sesuda intervención y como Lloreda hace 30 años, se fue de Valledupar feliz de ver cómo la gente reaccionó y se volcó masivamente, como nunca había pasado, a decirle que lo quieren y desean ver dirigiendo los destinos de Colombia.

En Santa Marta fue igual, a pesar de que es un fortín de la oposición y la Ciudad de Bastidas también le ratificó su respaldo y no dudó que en Barranquilla la vaina va a ser igual o mejor que en Valledupar y Santa Marta. Colombia despertó del letargo y se dio cuenta que Federico Gutiérrez, ’Fico’, es la persona que lo necesita para terminar de sacarla del marasmo y atolladero que comenzó Duque y que exitosamente él lo culminará.

Me cayeron 82, me siento bien y útil, y mis hijos me brindaron un delicioso almuerzo donde estuve acompañado de mis hermanos: Doris, ‘Tico’ y Dina con sus esposos ‘El Chijo’ y Orlando, y de mis cuñados Hilva, Carlos y Belinda, Álvaro y Elaine, Iván y Ana María, Rodrigo y Ayleen y la inmancable tía ‘Icha’ y su sobrina Sandra, mi sobrino, ahijado e hijo Fernando Iván y Viviana y además gocé de la presencia de mi primo y gran amigo ‘Toño’ Maya y María Elena.

Por lo de ‘Fico’ y por mi cumpleaños estuve y estoy feliz.