Ramiro Enrique Celedón Daza, un verdadero juicioso empedernido

Transcurría el mes aquel donde la luna sale clara, reluciente y precisamente un 14 de ese bonito mes de abril del año 1927 nace muy cerca de la Malena y del cerrito de las cabras este ejemplar y transparente hombre que vino al mundo a servir y como se dice en el argot popular a ser útil a la sociedad, pues bondadoso como el ninguno.

Su padre se llamó Jacobo Celedón Martínez y su madre Trinidad Daza Maestre, patillaleros hasta los tuétanos, contó con siete hermanos que llevan por nombres: Sebastián, Nelson, Lucho, Noé, Rosa, Ninfa y Nelda.

Su infancia discurrió en la hermosa población de Patillal en el Cesar, la tierra que vio nacer al maestro Escalona, a Freddy Molina, José Hernández Maestre, Beto Daza, por mencionar algunos de los grandiosos poetas que vieron por primera vez la luz allí; fue una niñez llena de olor a lluvia, con baños en el río Badillo y la Malena, obtuvo su grado de primaria en sutierra natal y se caracterizó por ser muy responsable y consagrado a sus estudios, sobresalió siempre por su buena conducta y excelente aprovechamiento.

La juventud fue entretenida y placentera, aprendió a jugar dominó, bailador de los buenos, pero eso si jamás se tomó un trago de licor ni se fumó un cigarrillo, le gustaba compartir con sus amistades sanamente.

Contrajo matrimonio con una excepcional mujer sanjuanera Mirza Elena Crespo Coronado, ella le regaló cuatro preciosos hijos: Jacobo José, Ramiro Alfonso, Rosa Cecilia y Jorge Luis ‘El gran boyi’.

Trabajó y se pensionó en el Instituto de Mercadeo Agropecuario –Idema–, en esta empresa filial del Ministerio de la Agricultura se ganó el cariño y afecto tanto de sus compañeros de labores como de la clientela en general por su honradez, puntualidad y pulcritud a toda prueba.

Anécdotas:

  1. Referente a su limitación visual.

Un día le dijo a su hijo Jacobo toma este billete de $20.000 para comprar algo y le dice su hijo mayor por bromear y como probando su forma de ser segura y organizada: Papá me está dando $50.000 y responde el primo Ramiro riéndose, bueno mejor para ti, coge los vueltos son tuyos coronaste.

  • Referente a su honestidad.

Cuando administraba la despensa de Idema en San Juan del Cesar, muchos usuarios para gratificar su amabilidad y buen servicio, cuando Él les entregaba los vueltos o menudos, se los dejaban en el mostrador, son suyos Sr. Ramiro le decían a lo cual de ipso facto argumentaba, no señor muchas gracias ese dinero es suyo, si los quiere dejar en el mostrador cualquier muchacho que pase que los coja.

Reconocimientos:

Declarado hijo adoptivo de San Juan del Cesar.

Recibió pergamino de méritos de honor por su excelente labor como administrador del establecimiento del Idema de la población de San Juan del Cesar.

Mejores Amigos: En Patillal y La Junta Toño Araujo, Víctor Julio Hinojosa, Julio Martínez, José Tobías Gutiérrez, Hernando Molina, Consuelo Araujo, Rafael Escalona, Lucas Daza, Poncho Araujo, Beltrán Hinojosa, José Luis Cuello (Jota). En San Juan del Cesar: Alfonso Joiro, Alfredo Ariza, El Dr. Gutiérrez, Yin Daza, Penen Vega, Fredy Padilla, Ciro Arredondo, José Jaime Daza Hinojosa, Jacinto Vega, Efraín Fernández, Ángela Gámez, El Míster Enrique Brito, Olga Ariza, Práxedes Bolaño, entre otros.

La música preferida de mi afable invitado era la del ‘Cacique de La Junta’, Diomedes Díaz y las composiciones de su paisano y primo Freddy Molina Daza.

Qué bonito recuerdan sus hijos al gran Ramiro Celedon, Jacobo me dice: Mi Papá fue mi orgullo, un patrón y un legado indeleble para toda la familia, lo describe como un hombre principalmente honesto en todo el sentido de la palabra, emprendedor, muy organizado, solidario, responsable, y amigo de sus amigos.

Su única hija mujer Rosa Cecilia, manifiesta: “Me siento agradecida con Dios por haberme regalado a este gran hombre como mi padre, humilde, trabajador, servicial, sincero, muy correcto en sus cosas, de palabra como solían decir antes, ejemplar, lleno de muchas virtudes, buen hijo, buen hermano, excelente esposo, padre y amigo; solo tengo palabras de amor, alegría, y regocijo para mi querido padre, lo amare por siempre”.

Su hijo menor Jorge Luis dice: “mi padre fue un ser humano ejemplar, consejero, de carácter, aprendí de Él a ser bondadoso y gentil, me corrigió y me condujo a los buenos caminos, no le gustaban las curvas, era de una sola pieza, adoraba su familia, quien se metía con alguno de Ellos se metía con Él, Dios me concedió el mejor Papá, fue mi guía y modelo; recuerda sus viajes a Patillal Cesar con su mamá y con Él, en  cierta ocasión paso un mes de vacaciones allá y cuando su Papá lo fue a buscar se escondió pues no quería abandonar a esa linda tierra, estaba amañadisimo, todavía conserva muchas amistades de su segundo terruño, Patillal de sus amores”.

Cuán satisfecho me siento poder rememorar la vida y obra de mi queridísimo primo y entrañable amigo Ramiro Celedon, cuando residí en San Juan era una delicia para mi conversar con Él, nos contábamos confidencias, hablamos de política y reíamos a carcajadas los chistes que estaban de moda en ese momento, un ser humano recto, probo, intachable, lo admire y le aprendí mucho, me dolió demasiado no asistir a su sepelio, por estar en esos momentos recuperándome del covid 19, era cumplido con los velorios, cuando alguien moría siempre estaba presente en sus exequias, su fallecimiento se produjo el 20 de octubre del año 2021, Dios sé que lo tiene a su diestra su benevolencia y generosidad no tuvo limite, lo recordaremos eternamente primo Ramiro, descanse en la paz del Señor.