Los jóvenes guajiros, la democracia y Rodolfo

Habló el pueblo y una de las voces fue la de los jóvenes. Desde distintos enfoques, los jóvenes entre 18 y 30 años, comprometidos y responsables de cara a la 2da. vuelta de las elecciones de 2022 jugarán un papel fundamental; de igual manera, debido a las altas tasas de desempleo juvenil, manifestaciones públicas y nuevos espacios de participación, tienen el compromiso de demostrar de qué están hechos, sin pensar en 1ra., 2da. o tercera línea. Acá no caben los resentimientos, acá es defender la democracia de una manera responsable.

Datos de elecciones anteriores (2018 y 2019) pueden aclararnos la situación y darnos pistas sobre el comportamiento y la importancia de este grupo de edad en elecciones, la participación de los jóvenes fue de 4.809.156 votos en la segunda vuelta presidencial de las anteriores elecciones, la de los adultos fue de 10.836.790 y la de adultos mayores fue de 3.420.470, (datos del Dane). Es importante señalar que la proporción de jóvenes para los años de estudio se consolidó como la segunda fuerza etaria electoralmente, una participación muy por encima que los adultos mayores (personas con sesenta años o más), pero aún lejos de las cifras del voto adulto (31 a 59 años). 

En La costa Caribe la gran derrotada fue la clase dirigente de los partidos tradicionales. Como en otras regiones muy importantes del país,  La Guajira no fue la excepción, esta vez todos ‘unidos’, pero sin ninguna organización, sin ninguna gerencia, donde primaron los egos; Petro obtuvo el 56% de los votos depositados en las urnas en los 15 municipios y Rodolfo Hernández el 18%. En esta polarización, como se dice, fue lo mejor que pudo pasar y se convirtió el ingeniero en el muro de contención para que el ‘pseudo socialismo’ no llegue y se atornille en el anhelado poder.

En los 15 municipios, el Pacto Histórico ganó con 113.489 votos, Rodolfo Hernández 37.587. La Guajira, con un potencial de 645.626 personas habilitadas para votar solo 210.238 ejercieron ese derecho, con una abstención del 67.44%. ¿Si queremos un cambio verdadero, por qué no se vota?

Increíble, cómo se mezclaron las fuerzas y los recursos de ‘toda clase’ para apoyar al mesías que se creía ganador en 1ra. vuelta, sin importar las diferencias antagónicas que históricamente han existido entre algunos de ellos, solo por un interés meramente individual y los que optaron por el oficialismo no tuvieron ni la gallardía ni la responsabilidad de organizarse para defender los intereses de La Guajira, a la que sí se le quita la posibilidad de seguir sosteniendo su fuente financiera más importante, que es la minería, mientras se da la transición a otras alternativas, el riesgo de quedar peor que el Chocó no está lejos. Todas las fuerzas políticas tradicionales de La Guajira lograron sumar con Federico Gutiérrez 45.779 votos.

Queda la opción del ingeniero Rodolfo Hernández, quien le cae como ‘anillo al dedo’ a La Guajira con su bandera como lo es la lucha en contra de la corrupción, remedio que necesita nuestra tierra a gritos.

Rodolfo Hernández, quien hace parte de la carrera por la jefatura de Estado a nombre deLiga de Gobernantes Anticorrupción, ha tenido como bandera, justamente, atacar este gran problema, al que el candidato considera como el mal que engendra todos los otros males en el país. Vale la pena analizar con cabeza fría y pies en la tierra si estamos listos para montar a La Guajira en la ‘Rodolfoneta’.

Lo que sucedió el 29 de mayo es un campanazo para todos, en los dos escenarios en que hoy estamos enfrentados y que nos llama a la reflexión a la cordura, a deponer los egos y las ínfulas de poder atropellador. Dios nos permita a todos mirar a La Guajira con ojos de piedad y deponer muchas cosas, convivir dentro del marco del respeto y las diferencias, pensar, sobre todo los jóvenes, en las generaciones de hoy y del mañana.

Dicho y registrado por la revista Dinero: Se evidencia que los jóvenes asisten en mayor proporción a votar en la primera vuelta de Presidencia y a la Gobernación, y dejan a la segunda vuelta presidencial en tercer lugar; comportamiento muy diferente al de los otros rangos de edad; en donde votar en segunda vuelta es aún más importante que votar en primera vuelta a la Presidencia.

En síntesis, los jóvenes no son minoría a la hora de votar y prefieren definir su voto en primera vuelta, hoy el papel de ellos es fundamental si de verdad quieren reclamar unos derechos que por Constitución les corresponden, pero hay que ser maduros y responsables con su participación en este ejercicio. Sin lugar a dudas, la gente habló y pidió un cambio, acá está la oportunidad de ejercer el derecho al voto para lograr el cacareado cambio.

Amanecerá y veremos, que Dios nos bendiga a todos.