Gustavo Petro realiza algunos ajustes en su campaña política para derrotar a Rodolfo Hernández

La irrupción del candidato presidencial colombiano Rodolfo Hernández, un populista con un método de campaña poco tradicional, obligó al izquierdista Gustavo Petro, el más votado en la primera vuelta, a adaptar su estrategia para el balotaje, saliendo de las plazas públicas y cuestionándolo en temas como el feminismo.

Hernández fue la gran sorpresa de los comicios del pasado domingo, al lograr dejar atrás a hombres más curtidos en la política como Sergio Fajardo (centro) y Federico Gutiérrez (derecha), a quien se daba como el más probable rival de Petro en la segunda vuelta del 19 de junio.

El aspirante izquierdista cuenta con el factor de llenar plazas públicas con decenas de miles de personas, con atraer a sus oyentes con discursos grandilocuentes y con el «calor de la gente«. Mientras Hernández, de 77 años y conocido como el ingeniero, no sale de casa y ganó a golpe de TikTok.

Si bien Petro tiene casi el doble de seguidores en esa red que el ingeniero, e indudablemente más en Twitter, es innegable que la estrategia de redes del candidato de 77 años fue su fuerte y le convirtió en el «rey del TikTok«.

«No es suficiente con redes sociales hay que también tener medios tradicionales«, cuentan desde la campaña de Petro, un candidato al que siempre se le tildó de populista, pero que ahora perdió esa etiqueta y cuenta con que su experiencia como parlamentario e intelectual le sirva para llegar a la Casa Nariño.

Hernández, un empresario de la construcción multimillonario que fue alcalde de Bucaramanga, una ciudad mediana del noreste del país, lleva toda la semana saliendo en los principales canales de radio y televisión dando entrevistas largas, donde derrochó espontaneidad a pesar de que las respuestas suelen ser repetitivas.

En las últimas entrevistas que concedió, Hernández impulsó un discurso con el que busca desmarcarse enérgicamente del uribismo, preocupado por no convertirse en el candidato uribista, pero de nuevo sin muchas menciones a sus propuestas para gobernar Colombia.

Aunque lo primero que hizo tras la victoria fue explicar en sus redes sociales un poco más de su programa, del que antes solo anunciaba que era contra la corrupción y ahora se posicionó en otros temas como el aborto o la legalización de la marihuana e incluso rectificó posturas como en el «fracking» o el uso de glifosato para la erradicación de cultivos.

Las miradas en esta segunda vuelta están en territorios como el Caribe, donde Petro no consiguió tantos votos como pensaba y ahora podría decantarse por Hernández; en los empresarios, que siempre han estado en contra del candidato de izquierdas, pero ahora con una opción tan impredecible como Hernández podría cambiar, y también en las mujeres.

Hernández hizo polémicas declaraciones machistas, dijo que «el ideal sería que las mujeres se dedicaran a la crianza de los hijos», lo que se suma a lo que afirmó en primera vuelta de que «la mujer en el Gobierno a la gente no le gusta«.

Petro acudirá a un debate feminista, en el que Hernández, como hizo en el resto, no participará, algo que lamenta y critica.

Hernández se encuentra en Bogotá y mantendrá una agenda privada en la que se reunirá con varios sectores políticos tratando de conseguir adhesiones a su proyecto, con especial interés en el centro representado por Fajardo.

Petro, que sacó el 40,32 % en las urnas (más de 8,5 millones de votos, la más alta de un candidato en primera vuelta), se enfrentará por la Presidencia el 19 de junio a Hernández, que se coló en esta segunda vuelta tras obtener el 28,15 % y más de 5,9 millones de votos.