El voto en blanco

La polarización de las dos campañas presidenciales enturbian de alguna manera un proceso que debe llamar a la reflexión y a la discusión para que todos los electores se sientan libres y sin ningún miedo el próximo domingo 19 de junio, cuando se elige al nuevo presidente de Colombia para el periodo 2022-2025.

Los simpatizantes de las campañas se han dedicado a la agresión verbal en redes sociales y en los grupos de amigos y familiares, generando serias dificultades para el diálogo y el respeto a la diferencia.

Lo cierto de esta campaña, que no es ajena a otros, es que ambos candidatos están rodeados de ciertas figuras que representan el clientelismo y eso de alguna manera no deja de ser cuestionable cuando no dan ejemplo de coherencia, a lo que se suma que no se esfuerzan por multiplicar las propuestas de cada uno.

Frente a ese panorama para los electores que no se identifican con ninguna de las dos campañas, les quedan dos caminos, votar en blanco o no asistir al sitio de votación, que para nada debe ser cuestionado, pues se trata de una decisión propia del ser humano y a la que tiene derecho.

De acuerdo con la sentencia C-490 de 2011 de la Corte Constitucional, que declaró la exequibilidad de la Ley 1475 (Reforma Política), el voto en blanco es “una expresión política de disentimiento, abstención o inconformidad, con efectos políticos” y agrega que “el voto en blanco constituye una valiosa expresión del disenso a través del cual se promueve la protección de la libertad del elector. Como consecuencia de este reconocimiento, la Constitución le adscribe una incidencia decisiva en procesos electorales orientados a proveer cargos unipersonales y de corporaciones públicas de elección popular”.

Si usted el día de la elección quiere votar en blanco, debe marcar únicamente la casilla o la zona de marcación del voto en blanco.

Es importante aclarar y de acuerdo con la Registraduría Nacional, el voto en blanco no se suma al candidato que obtenga la mayor votación en las elecciones. El voto en blanco se contabiliza independientemente, al igual que se hace con los sufragios alcanzados por cada candidato.

Es decir, el voto en blanco es una opción para quienes no se identifican con los candidatos a la Presidencia como Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, y está en todo su derecho a ejercerlo, sin ningún tipo de miedo.