Carmen Cecilia Ramírez Mendoza

Hoy, homenaje a una curazaleña juntera: hogareña, tejedora, hilandera, amorosa, amable, respetuosa, creativa, persistente, decidida, talentosa, ah…. Y por más de veinte años ocupó el primer lugar en el concurso de Tejeduría en el Festival Folclórico del Fique que se realiza en La Junta La Guajira, en el de Hilandería, también se destacó; una artesana en verdad sobresaliente: Carmen Cecilia Ramírez Mendoza.


Era el mes hermoso de junio, último mes de la primavera, el mes que inicia el verano, y el día 11 nace en Curazao no Aruba sino La Junta una mujer colmada de virtudes y de esas que dicen en mi pueblo echada para adelante, era el año de 1947, nació del vientre de la famosa “Mama Tota” (Teófila Ramírez Maestre) y su progenitor se llamó: José De Los Santos Mendoza Gámez; contó con la dicha de tener cinco hermanos: tres hembras y dos varones, se llaman: Tomasa Mercedes (Tía Macha), Octavio, Benita de Jesús, Adela María, y José Luis.
A mi homenajeada de esta semana nadie la conoce como Carmen Cecilia, todos en La Junta y Curazao le decimos Carmen Celia, así le acostumbraron a decir desde muy niña, sus padres, hermanos y amigos. Su infancia aconteció en un hogar modesto, humilde, pero eso sí de respeto, obediencia, amor y principios, colaboraba a sus padres en los oficios y quehaceres de la casa, iba al río en busca de agua y al monte a conseguir yerbitas, las que hacían las veces de escobas en la actualidad, cortaba leña, jugaba con muñecas de trapo que hacia ella misma, y por supuesto desde niña aprendió a hilar cabuyas, a tejer mochilas, por ello se hizo muy profesional en estos menesteres, estas labores se las enseñó más tarde a sus hijas y lo producido servía de gran aporte en la manutención del hogar.
En su juventud disfrutaba las fiestas patronales de su terruño, los carnavales famosos en Curazao, los reencuentros que hacia Adaulfo Martínez los primeros de enero, y los maravillosos Festivales del Fique, en los que siempre salía campeona, celebraba su cumpleaños y el de sus hermanas en grande, pues siempre se caracterizaron por ser bailadoras y muy alegres.
Estudió su primaria en la escuela rural de Curazao su patria chica, compartió con amigas incondicionales como Dolores Martínez su confidente (madre del glorioso compositor Marciano Martínez), Elfa María, Rosario Mendoza, Micaela Maestre, Antonia Elena Maestre, Cilia Mendoza, Sixta Vega y recalca que sus hermanas fueron y seguirán siendo sus amigas de verdad, en ellas confía siempre, inseparables, nunca ha dejado de visitar en su Curazao querido a sus entrañables Adela y Benita intimas de su corazón.
Contrajo matrimonio con un solicito y diligente hombre, inteligente y estudioso llamado Emilio Rafael Martínez Acosta, muy laborioso se destacó como alfarero, gran parte de las viviendas de La Junta, La Peña y Curazao se construyeron con ladrillos hechos con sus manos. Del hogar de Carmen Celia y Emilio nacieron ocho hijos, veinte nietos, y ya van 3 biznietos; ellos son: Abrahán José: soldador industrial, María Gracia: modista de alta costura, Carmen Josefina: regente de farmacia, Ana Luz: psicóloga social comunitaria, Lina Rosa: ingeniera de medio ambiente, Carmenza: trabajadora social, Emilio Rafael: especialista en acabados y decoraciones de interiores, Fabián Ricardo: operador de maquinaria pesada, con ocho semestres de administración de empresas; demostración fehaciente de una familia sencilla pero con muchas ganas de progresar en la vida y cada uno ha demostrado que tienen muchos talentos para desarrollar.
Mi querida vecina en La Junta, Carmen Celia, inició a participar en el concurso de tejeduría del festival folclórico del fique desde el año 2007 y desde ese momento siempre ocupó el primer lugar, y en sus intervenciones en la competencia de hilandería no bajó del segundo puesto, fue una competidora triunfadora, su ímpetu y constancia la conducían solo a un objetivo “ganar”; además de trabajar espléndidamente el fique, también hace hermosísimas mochilas de lana, sus puntadas son artesanales, pero contienen contornos refinados.
Su mayor regocijo y complacencia hoy día es recibir la visita de sus hijos algunos residenciados en Bogotá, Valledupar, Riohacha, y San Juan del Cesar, disfruta al máximo sus nietos y ya tiene biznietos, a pesar de sus 75 años cumplidos continúa siendo aún una mujer sumamente alegre, chistosa, muy ocurrente.
Su hija Ana Luz nos recuerda que una de sus mejores cualidades o adjetivos con los que se describe a su adorada madre es que ella es una mujer “Hogareña”, muy de su casa, una bonita anécdota nos cuenta Ana que un día cualquiera llegaron a la puerta de su casa en La Junta tres paisas preguntando si allí vivía la señora Carmen Celia Ramírez, salió su madre, y respondió afirmativamente, los visitantes le dijeron venimos en busca de sus mochilas que nos contaron que eran las mejores de toda la región, precisamente envié una docena para Valledupar si desean las pueden solicitar allá y así fue, se presentaron a la casa de Ana Luz y adquirieron, las preciosas obras artesanales de mi excelente invitada de hoy a mi Crónica Sabatina, se fueron muy satisfechos y complacidos.
Reconocimientos:
Más de veinte trofeos y menciones de honor recibidos como ganadora de los concursos de Tejeduría, e Hilandería, en el marco del Festival Folclórico del Fique que se realiza en el próspero corregimiento de La Junta La Guajira.
Con su ingenio y gran capacidad hilaba y colchaba la fibra del fique y obtenía la mejor cabuya, de ahí lógicamente dependía la gran calidad de sus mochilas, las hacía de fique y de las que llaman aruhacas, apoyó a su esposo en la manutención de su hogar, pues sus artesanías han sido reconocidas por sus finas puntadas y alta calidad, es de resaltar que también hace accesorios como: carteras, porta celulares, individuales, tapetes, llaveros, sombreros, fajones, collares, y arreglos florales tejidos, sus producciones artesanales han traspasado las fronteras Colombianas y han llegado a otros países como Canadá, España, México, Argentina y Estados Unidos.
Su nieta Melissa, quien fue pieza clave en la obtención del material para la realización de este homenaje en vida como se debe me relata: para mí y todos mis primos mi abuela y mi abuelo que está en el cielo, son el motor de nuestras vidas, mama Celia como solemos decirle nos hace sentir agradecidos con ella, porque cada vez que le nace un nieto ha estado presente y súper pendiente en todas las etapas de su vida, me crio y cuidó junto a dos primos los primeros años de nuestras vidas, como si fuéramos sus hijos, para todos el mejor destino en vacaciones es visitarla, permanece con una sonrisa gigante esperándonos para pechicharnos, como solo Ella lo sabe hacer, su amor por nosotros es incondicional e inmenso, me quedo corta para describirla culmina diciendo.
De gran contenido social mi crónica de hoy resaltando la trayectoria de vida de una Artesana ejemplar, noble, jocosa, risueña, talentosa, muy familiar, muy amiga de mi madre, vecinos de toda la vida en La Junta mi pueblo, es importante hacer estos reconocimientos cuando las personas los pueden ver, escuchar y disfrutar, es por ello que me colma de contento y alegría resaltar a esta paisana que ha sabido dejar muy en alto el nombre de nuestra tierra en los concursos que ha participado, un abrazo rompe costillas vecina querida para usted y toda su prolífica familia, que el Dios del cielo, la cuide y proteja perennemente.