Gustavo Petro es el presidente de los colombianos

Pese a que las elecciones de segunda vuelta se realizaron el pasado 19 de junio, dejando como ganador a Gustavo Petro, todavía en la periferia de las políticas existen personas que padecen del trastorno de despersonalización, tal vez sin saber que el mandatario electo se encuentra en proceso de empalme con el gobierno de Iván Duque y dentro del ‘alzheimer’ politiquero, esas personas aún presentan manifestaciones de pérdida de memoria,

desorientación temporal de la realidad política y Gustavo Petro es el presidente de los colombianos el deterioro intelectual para deducir y concluir que Petro dejó de ser candidato y se ha convertido en el presidente de los colombianos.

No entendemos entonces, cómo aún existen personas que adoptan una posición como si Gustavo Petro estuviera en campaña, mientras que otros siguen presentando comportamiento antagónico como si el hoy presidente electo hubiera salido exclusivamente con los votos de la izquierda, cuando realmente recibió apoyos políticos de muchos sectores, entre ellos, de los políticos tradicionales y dirigentes que han militado en la derecha.

Señores, hoy la realidad política del país es otra, sin desconocer que al gobierno de Gustavo Petro han llegado y siguen llegando los militantes de los partidos y movimientos tradicionales que han gobernado con los últimos mandatarios, que el espectro político y social de Colombia se enmarca en lo que el presidente electo dijo en su momento: “El gran acuerdo nacional”, y en donde los mismos partidos, que muchos ‘petristas’ odiaron, comienzan nuevamente a surgir como el ave fénix, bajo la propuesta de diálogo con la administración que se posesionará el próximo 7 de agosto, y así el ‘petrismo’ co-mienza a tener mayorías en el Congreso.

Recordemos que a Gustavo Petro no solamente lo eligieron los sectores del izquierdismo y el socialismo, también hicieron parte de su elección políticos que han militado en la derecha y que a través de los años han te nido el respaldo popular de los ciudadanos, generando un grado de confianza para que en el gobierno Petro-Márquez no copie los desgastados modelos izquier distas y socialistas que han fracasado en otros países.

Es hora de desarmar  intervenciones y más bien hacer parte del gran acuerdo nacional. Es hora de que muchos ‘petristas’ de pura sangre se ubiquen en la realidad del tiempo, especialmente cuando nos encontramos en la transición de candidato presidencial a presidente electo, y próximamente a presidente de los colombianos.

Es hora de aceptar la transición de administración de Duque- Ramírez a Petro-Márquez que será el 7 de agosto, fecha en la que a propósito, se conmemora la Batalla de Boyacá, día especial para nuestra democracia.