Boris Jhonson renuncia como primer ministro del Reino Unido pero se irá después de otoño

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunció su renuncia como líder del Partido Conservador, por tanto, como primer ministro británico y será reemplazado en otoño

«Está claro que la voluntad del Partido Conservador en el Parlamento es que debería haber un nuevo líder del partido y por tanto un nuevo primer ministro», dijo en un mensaje a la nación a las puertas del número 10 de Downing Street, su residencia oficial.

El Reino Unido se despertó este jueves por la mañana con más de 50 miembros del gobierno que dejaron sus puestos, incluidos cuatro ministros del gabinete.

El día anterior, Johnson prometió seguir luchando, a pesar de las sorprendentes renuncias de su ministro de Finanzas, de su secretario de Salud y docenas de otros legisladores furiosos por la última saga que envolvió a Downing Street: el manejo fallido de la renuncia del jefe adjunto de los conservadores, Chris Pincher, quien fue acusado de manosear a dos hombres la semana pasada.

Entre los últimos en renunciar se encuentran el secretario de Irlanda del Norte, Brandon Lewis, quien se convirtió en el cuarto miembro del gabinete en dejar su cargo; la secretaria de Hacienda del Tesoro, Helen Whately, y el ministro de Seguridad, Damian Hinds.

«Estuve de acuerdo con Sir Graham Brady, el presidente de nuestros parlamentarios secundarios, en que el proceso de elección de ese nuevo líder debería comenzar ahora. Y el cronograma se anunciará la próxima semana».

También se dirigió al público británico y dijo que está triste por dejar el «mejor trabajo del mundo».

«A ustedes, el público británico: sé que habrá mucha gente que se sentirá aliviada y quizás, bastantes también se sentirán decepcionadas. Y quiero que sepan lo triste que estoy por dejar el mejor trabajo del mundo».

La dramática desintegración de la carrera política de Johnson ahora podría estar a horas de completarse; si bien hasta ahora se había negado a ceder, legisladores conservadores estaban discutiendo la reformulación de las reglas de su partido y votando para expulsarlo si fuera necesario.

Una serie interminable de escándalos

La velocidad con la que el gobierno de Johnson se ha desplomado hacia el precipicio se hace eco de pocos episodios en la historia política británica.

Hace menos de tres años, Johnson obtuvo una victoria electoral aplastante y luego promulgó el brexit, una revolución política por la que muchos dentro de su partido habían clamado durante décadas. Incluso a fines del año pasado, Johnson estaba en una posición saludable en las encuestas de opinión.

Si bien el Reino Unido tiene el mayor número de muertes por Covid-19 en Europa, Johnson se vio impulsado por el popular lanzamiento de una vacuna contra la mortal enfermedad.

Pero luego escándalo tras escándalo arruinó su reputación entre el público. Trató de anular la suspensión de un aliado acusado de mala conducta; la policía lo multó por asistir a una de las muchas fiestas que tuvieron lugar en Downing Street durante el confinamiento por Covid-19; perdió dos diputados debido a escándalos sexuales y luego no pudo recuperar sus escaños en las elecciones parciales.

También fue objeto de una pesquisa a cargo de la alta funcionaria Sue Gray, que publicó un durísimo informe en el que documentó casos de «excesos etílicos, desprecio a subordinados y desdén por las normas» por parte del círculo cercano al «premier» en los peores momentos de la pandemia.

Además, una comisión parlamentaria tiene pendiente investigar si Johnson mintió de manera deliberada al Parlamento cuando tuvo que comparecer en numerosas ocasiones y negó haber tenido constancia de muchos de esos encuentros sociales durante la pandemia.