ELN entregó prueba de supervivencia de policía y soldado secuestrados en Arauca

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) divulgó la primera prueba de supervivencia en video del patrullero Mauro de Jesús Muñoz Vergara y el soldado profesional Milton Alexander Moreno Duarte, secuestrados el pasado 24 de junio en el caserío Santo Domingo, jurisdicción de Tame (Arauca).

El soldado Moreno Duarte, quien trabaja en el Batallón de Operaciones Terrestres número 5 de Granada (Meta), envió saludos a su madre, su padre y su esposa. “Estoy bien y hasta ahora el trato ha sido excelente”, añadió.

El patrullero Muñoz Vergara, quien es oriundo de Los Palmitos, Sucre, trabaja en la inspección de policía del corregimiento de Betoyes, de Tame. Envió saludos a su madre, su padre, sus hermanos y sus hijos. Aseguró que desde el momento de su secuestro ha » recibido un trato digno, el cual es acorde a los derechos humanos y derecho internacional humanitario. Asimismo, la alimentación que hemos recibido a la fecha ha sido buena”.

“Darle un parte de tranquilidad de que no se preocupen, porque la verdad me encuentro bien de salud, bien físicamente, bien moralmente”, dijo el joven policía quien llegó a Arauca trasladado desde Barranquilla donde se desempeñaba en la Policía Metropolitana.

En sus mensajes, los dos secuestrados pidieron al Gobierno nacional y a las Fuerzas Militares “que cesen las operaciones en la zona, pues están en riesgo nuestras vidas” —al usar exactamente las mismas palabras, es posible que ambos fueran presionados para leer este recado—.

También pidieron que se abra un espacio con organizaciones no gubernamentales, la Defensoría del Pueblo o las iglesias para que se pueda concretar su liberación. “Quiero estar en casa, quiero gozar de mi familia, mis hijos, de estar en libertad lo más pronto posible”, dijo el patrullero.

Los insurgentes habían usado el comunicado escrito del pasado primero de julio para advertir que cualquier acción de rescate por parte de las autoridades podría poner en riesgo la vida de los dos miembros de la Fuerza Pública. “No será de nuestra responsabilidad cualquier desenlace fatal”, sostuvo el grupo insurgente.