La Guajira ha superado su crisis

Es bien sabido que los protagonistas de la historia no han sido propiamente los espectadores; solo quienes han tenido la osadía y la fuerza de la convicción para poder mirar el futuro con anticipación, han sido capaces de afrontar los retos de su tiempo y como en el verso de Machado, soñar caminos.

La Guajira arriba este 1° de julio a sus 57 años de vida administrativa, en medio de una crisis ya superada por el actual gobernador. Crisis que estuvo generada en una mala planeación de sus dirigentes, lo que  ocasionó una falta de credibilidad, de institucionalidad y sobre todo de confianza para la opinión pública, para el gobierno nacional y ante todo, para el mismo guajiro, que en una carrera loca, se desbocó como el caballo y se  generaron las mayores maquinaciones entre unos y otros, que tuvieron al Departamento al borde del colapso y a punto de caer en un abismo, por ese canibalismo que ha llevado a la tierra de Padilla al peor momento de su historia. «Ayayay», ejemplos existen a montones.

No han existido unos verdaderos planes de desarrollo ambiciosos por un cambio en la Península, lo que ha llevado al plano gubernamental más con fracasos que con éxitos y también con dificultades por las nuevas realidades que ha impuesto el nuevo Sistema General de Regalías. Los megaproyectos que se han venido diseñando, pareciera que no cumplieron con las expectativas de la comunidad y en especial de los órganos de control, que han tenido a más de un gobernador con problemas judiciales. Así mismo en lo social, en lo estructural no ha existido ese norte que hace rato perdimos por los vericuetos de la politiquería. Con Nemesio Roys, se han cambiado muchos paradigmas y en el tiempo que lleva como gobernador lo ha venido demostrando y producto de ello se ha ganado la confianza del Gobierno Nacional, confianza que encontró bastante deteriorada.

La Guajira de hoy enfrenta unos nuevos retos, para que la perspicacia de columbrar el signo de los tiempos, de sintonizarse con las nuevas realidades y abrazar las ideas nuevas, fichas catalizadoras del cambio, concitadoras de la sinergia colectiva, que haga posible el gran salto adelante y eso es precisamente en lo que debemos enfocarnos.  Bien se ha dicho, que las ideas se convierten en una fuerza material, cuando las masas se apropian de ellas, pues si, imbuidos de ellas, pertrechados con ellas, nos hincamos en el mismo punto de apoyo y empujamos en la misma dirección, ya veremos el prodigioso poder de la unidad de propósitos y la capacidad de convocatoria de la perseverancia.En esto ha sido muy puntual el gobernador Nemesio Roys Garzón.

Esto solo es posible, a condición de que  no desertemos de nuestras ideas, pues, de otro modo, caeremos en la trampa mortal de la subrogación de designios ajenos. Porque muchas veces en nuestro departamento actuamos como el tuerto, que, por cojo de un ojo, sublima su visión, poniendo a andar el otro, más hacia lo oscuro, que hacia lo profundo y es cuando la luz no alumbra y así, cojo de un ojo, cree que es más útil en la oscuridad.

Esto cobra mayor fuerza en los tiempos que corren en la confusión y el desconcierto que muchas veces se dan en los períodos de transición y muchos dirigentes actúan como el tuerto y creen que ha llegado el fin de la historia, porque a contrapelo de lo que no pudieron hacer en el tiempo de ellos, creen que los de ahora, menos lo harán. Y están bien equivocados, porque creen anunciar el fin, no solo de la historia, sino también de las ideologías, cuando la verdad verdadera es que la historia y con ella, las ideologías, están regidas por la ley del movimiento, por un constante y recurrente volver a comenzar, desde luego, sobre bases nuevas y más elevadas, si la observamos, en la perspectiva de su devenir. Esos tuertos en visión, quedaron relegados en el tiempo presente.

Y,  por no reconocerlo, hay quienes han tomado demasiado en serio aquello del fin de la ideología, que sería tanto como decir que nos podemos orientar en medio de la tempestad en altamar, sin tener una brújula a mano. Aunque lo ratifico, que la ha tenido desde el inicio de su gobierno la brújula, con un buen norte y aterrizada, el gobernador mayormente votado en la democracia guajira, Nemesio Roys Garzón  y en medio de esta tempestad, amaina la tormenta con la confianza que ha depositado el Gobierno Nacional en su intelectualidad y su transparencia para el manejo de lo público. El  gobernador ha venido demostrando ecuanimidad y objetividad en sus decisiones. Es un hombre ponderado, sencillo y humilde, como buen hijo de la exalcaldesa de Riohacha Carmen Garzon Freyle, que de seguro terminará de manera exitosa esta confianza que depositó en él el pueblo guajiro. En la comunidad de todo el Departamento y en la misma dirigencia, cada día existe mas confianza en Nemesio Roys Garzón, el gobernador del verdadero cambio en nuestro departamento.