Rechazamos el feminicidio

El asesinato de una mujer en las playas de Riohacha prendió las alarmas de nuestra sociedad, tanto que quienes conocieron detalles del homicidio no salen del estupor por el execrable delito cometido en contra de una femenina que representa para sus familiares un profundo dolor y para las personas del común un rechazo general.

Nosotros, muy preliminarmente, y sin conocer a profundidades cómo avanza la investigación, lo tipificamos como un feminicidio. Así las mismas autoridades al final le tengan otro calificativo, creemos que homicidio o feminicidio no puede ser la gran discusión, aquí hay una mujer asesinada que cualquiera que hayan sido los móviles de su deceso, le quitaron las ganas de vivir y de criar a su hijo.
El asesinato de Inés Rafaela Álvarez Pérez en las playas de Riohacha prende nuevamente las alarmas a la sociedad civil que exige que se castiguen a los responsables y se promuevan campañas para evitar que se siga presentado este tipo de violencia en contra del género femenino, e igualmente es un caso que debe alertar a las autoridades policivas, judiciales y civiles para que le den celeridad a las investigaciones, ya que las agremiaciones feministas, de género y de derechos humanos se han pronunciado rechazando este tipo de transgresión, sin importar las circunstancias que dieron origen al hecho que le causó la muerte a una mujer.
La sociedad civil de La Guajira con sus agremiaciones defensoras de los derechos humanos se pronunció desde el momento en que el cadáver de la mujer asesinada se encontraba en la morgue y seguidamente hubo marchas de protestas al frente de las entidades responsables de la investigación. Le corresponde ahora el pronunciamiento a los entes judiciales, quienes también deben responder por los requerimientos que desde esta tribuna venimos solicitando.
Esperamos que la Alcaldía de Riohacha le diga a la sociedad cuáles son las políticas que están implementando que conduzcan a disminuir estas aberraciones. Recordemos que las autoridades gubernativas deben contribuir a las transformaciones culturales del machismo que impera en nuestra región y que facilite la sanción social en contra de los asesinos de mujeres para que se reflexione y se haga un alto en el camino en contra de este tipo de violencia.
No hay que desconocer que en diferentes municipios de La Guajira se han cometido feminicidios, muchos de ellos hasta el momento han quedado impunes y otros han contado con la celeridad en las investigaciones dándole el castigo ejemplarizante a quienes han encontrado responsables de este cobarde delito, en donde solo esperamos que el crimen en contra de Inés Rafaela no caiga en el abismo de la impunidad.