Canibalismo salvaje

La Guajira continúa viviendo una crisis ya no institucional, si no de confianza y credibilidad –la cual se había ganado con el gobernador mayor votado, en la historia política de La Guajira, como lo es Nemesio Roys Garzón -más grave aún del canibalismo salvaje que nos caracteriza y xenofobia entre nosotros mismos.

Unos de los casos más referentes de canibalismo en la historia de los caribes, lo practicaban los Arawak, en la península fueron famosos los indios cosinas por su canibalismo desaforado y los españoles dan cuenta de cómo estos indios cosinas que estaban establecidos en el cerro de la Teta, cuando encontraron a los soldados españoles o partes de ellos por la práctica del canibalismo de los mencionados cosinas. Parece ser que esa herencia ancestral la llevamos a cuestas no solo los del norte sino los del sur en ese canibalismo salvaje que nos caracteriza, especialmente en la política.
Con la anulación de la sentencia de la Corte Constitucional en relación a una tutela que había favorecido al gobernador del Departamento, se multiplicó más este canibalismo salvaje que damos pena ajena ante el país y ante propios y extraños. Anulación basada en doble militancia por parte del gobernador saliente, al haber asistido a una invitación de un candidato del partido liberal en el municipio de Uribia, donde jamás invitó a votar por el candidato en mención y lo que hizo fue agradecer la invitación que le hicieran en dicho acto político, el video que muestra a Nemesio en este acto demuestra que no incurrió en doble militancia pero como los caníbales viven pendiente de su presa, inmediatamente agazapados en idiotas útiles que los utilizan para sus fechorías se dio la demanda por doble militancia que a la postre le costó el cargo al gobernador Nemesio Roys Garzón.
Ante estas circunstancias que tienen a La Guajira en ascuas, el presidente Iván Duque encargó mientras surte la famosa terna al abogado villanuevero José Jaime Vega Vence. La puja se ha trasladado a Bogotá donde especialmente el partido conservador quiere quedarse con el encargo hasta el año 2023 y los otros partidos como el de La U, Cambio Radical y Colombia Renaciente también pretenden que sean ternados para que el presidente Duque o si no alcanzan los tiempos el presidente electo Gustavo Petro encarguen definitivamente a unos de los ternados en la Gobernación de La Guajira.
Ante todas estas situaciones políticas, las redes sociales se han convertido en un pugilato entre los sectores que siempre han manejado los destinos de la península. Siendo un sector más virulento que otro, en los ataques xenofóbicos y de canibalismo que no tienen perdón de Dios. Al gobernador saliente le han dicho de todo, especialmente algunos periodistas que rayan en su ética profesional, expresándose en contra del gobernador en los mayores términos peyorativos, lo cual deja entre dicho su profesión de periodistas y como dice el dicho popular al caído caerle. Ahora el gobernador saliente es el mayor culpable de todos los atrasos en que ha vivido el departamento. Qué barbaridad y todavía nos quejamos de que no somos caníbales, yo diría que nuestra mentalidad es prehistórica y es la hora que es y no nos situamos en los tiempos actuales.
Pensábamos que, con la crisis, íbamos a hacer como el juego de dominó, es decir revolver de nuevo y echar una nueva mano. Pero que va. Pareciera que no hubiéramos aprendido la lección. Hoy la desunión entre los guajiros es más grande. Y pensar que toda esta desunión es por el bendito poder. El que no lo tiene, lo añora y lo más triste que los dirigentes cabezas, nunca muestran su verdadera cara, si no que envían a sus áulicos a guerrear y éstos ni cortos ni perezosos, cumplen a cabalidad el mandato o las órdenes de su amo, incluidos periodistas que uno cree que son serios y responsables de lo que informan.
La Guajira por así decirlo, continúa viviendo en una época de patria boba. Los hechos así lo indican. Vivimos en una pelea no de ideologías que sería lo ideal si no de intereses personales y mezquinos. Lo más triste es que el país andino y el gobierno nacional conocen de estas flaquezas en que vivimos los guajiros, aprovechan y nos dan más duro. Pero también con la complacencia de muchos de nosotros que nos hemos convertidos en los informantes preferidos no solo del alto gobierno, sino además de los medios de comunicaciones nacionales para que nos den rejo y con tal de reinar yo, echo al fuego a mi contendor. ¡Qué tristeza! Una nueva palabra que no existía en esos guajiros de antaño, ahora es el furor: “caníbales”.