Concejales de Riohacha

Inició un nuevo periodo de sesiones ordinarias del Concejo de Riohacha, en medio de la inconformidad ciudadana que sigue exigiendo al Gobierno distrital la solución a una serie de problemas que continúan vigentes en el tiempo.

La invasión del espacio público, la movilidad, dificultades en el servicio de recolección de basuras, deficiencia en el servicio de alumbrado público, y del sistema de acueducto y alcantarillado, son solo algunos de los problemas que causan malestar en la comunidad.
Se requiere entonces que los concejales empiecen a ejercer el control político a la administración distrital para conocer de primera mano qué respuesta están brindando a la cantidad de requerimientos de la comunidad.
Los concejales están en el deber de defender los intereses de la comunidad, deben mostrarse más cerca de quienes ejercieron el derecho al voto para que fueran elegidos.
Es importante conocer también el listado de las obras que se vienen ejecutando en el Distrito, qué avance llevan y cuándo se estarían entregando.
A solo un año y cinco meses de terminar el actual periodo de gobierno, el alcalde del Distrito, José Ramiro Bermúdez, sigue en deuda con las promesas a la comunidad, la transformación social no se observa, y se sigue con la misma fotografía de hace varios años.
Riohacha se muestra como una ciudad estancada en el tiempo, no se avizora una obra nueva que marque el sello propio de esta administración, lo que indica que hay mucho por trabajar y se deben multiplicar los esfuerzos de todos los funcionarios de la Alcaldía liderados por el burgomaestre y los señores concejales para alcanzar las metas propuestas en el Plan de Desarrollo.
Los señores concejales no deben seguir en ese silencio cómplice que en nada ayuda a la comunidad, como si existiera una barrera que cada día los distancia más.
El llamado entonces es a ejercer el control ciudadano desprovistos de cualquier interés personal, pues lo importante es que la comunidad pueda empezar a gozar de un mejor nivel de vida.