Rafael Segundo Martínez Cárdenas

En buena hora el señor director de la Cámara de Comercio, doctor José Luis Urón apoyó la iniciativa de Frank Martínez Fuentes de rendirle un homenaje póstumo a su padre y a mi querido e inolvidable tío Rafael Segundo, más conocido en la ciudad y en la región como Rafael Foto Star, el nombre de su afamado y prestigioso estudio fotográfico y comercia.

Casi que rompiendo la tradición de que aquí solamente se le rinde homenaje a los músicos, acordeoneros, cantantes o compositores, que bien merecido lo tienen, este merecimiento a Rafael Segundo es muy oportuno pues fueron  muchos los servicios que nos prestó y prefirió buscando el calor de su provincia no quedarse en Barranquilla donde ya estaba residenciado, casado y con amplia fama. Fue mi tío un hombre multifacético que alternaba su oficio de fotógrafo profesional con otras actividades que dejaron muchos recuerdos en esta ciudad, un pueblo cuando él llegó; se le recuerda como un mecenas y dirigente deportivo, especialmente del ajedrez, juego que también practicaba y fueron muchas las veces que trajo campeones nacionales para juegos simultáneos en la Plaza Alfonso López.

También patrocinó el equipo de futbol Star para enfrentarlo a los de Armando Maestre Pavajeau y Norberto Baute; era filántropo y en silencio ayudaba a familiares y amigos y también se distinguió como afamado gallero al lado de los mejores como Checho, Chema y Monche Castro, el gran anfitrión vallenato Darío Pavajeau Molina, Miguel Yaneth, El Turco Yalil, Cesar Gómez, Salomón Saad, Tirzo Maya, Manuel Gutiérrez, Roberto Quiroz y Toño Villero aquí en el Valle; El Negro Julio y El Manco Morón y Manuel “Ticoqui” Moscote en La Paz; Enriquito Orozco, Miguel Celedón, Lucho Olivella, Kiko Ferreira y El Cuba en Villanueva y Cabiche, Chalalo y Nando Aponte, Jaime López y Edgardo Mattos en Urumita; Arturo y El Cuci Molina, Mingo Navas, Augusto Zuñiga y Ramiro Cabello en San Juan.

No fue el primer fotógrafo en llegar al Valle, ese mérito lo tiene Marco Barros, quien después abandonó ese oficio y se dedicó de lleno a su Teatro Caribe en donde tantos ratos agradables pasamos viendo a Tony y Antonio Aguilar, Pedro Infante, Jorge Negrete, Rosita Quintana y al gran Cantinflas, pero tal vez el mejor legado que Rafael Segundo le dejó a Valledupar fue su archivo fotográfico, hoy en manos de sus hijos Rafael y Frank, donde se encuentra la historia gráfica de Valledupar y la región desde su llegada en 1952 hasta su muerte hace ya varios años.

También fue socio permanente del famoso centro de diversiones El Tamarindo, en donde departía jugando dominó, arrancón o parquéz con Julio Monsalvo, El Vizconde, Marcelo Calderón, Peyeye y El Secre entre otros y jamás cometió una falta, pues era un caballero a toda prueba.   

Mil gracias, doctor José Luis Urón, por su decidida colaboración en la realización de este homenaje póstumo.

Anécdota: ¿saben quién llevó a Rafael Escalona a Barranquilla y lo presentó a los socios de la famosa cantina o bar La Cueva? Pues sépanlo, Rafael Segundo Martínez, su primo, que se había casado con la distinguida dama barranquillera Fanny Galindo Fuenmayor, sobrina de un cocotuo de La Cueva, establecimiento que quedaba a la vuelta de su casa. Se fue Rafael Martínez con Rafael Escalona para la arenosa, así como acostumbraba él, Escalona, con la ropa que llevaba puesta y con el bolsillo un poco vacío; Martínez lo vistió con su ropa y le abultó el bolsillo y así Rafael Calixto llegó a La Cueva por primera vez, pero después la perrateo con su presencia muchas veces.