¿Quién controla la venta de alcohol a los menores?

Hoy queremos expresar una preocupación sentida y muy sensible para toda la comunidad guajira y en especial por las comunidades de Riohacha y Maicao por ser las poblaciones más densamente pobladas.

Riohacha por ser la capital del Distrito y Maicao, como la segunda ciudad del Departamento. Y haciendo eco de muchos padres de familia y muchos docentes de los sectores públicos y privados, nos hacemos reiterativos en el interrogante de hoy: ¿quién controla la venta de alcohol a los menores?
No nos lo mandaron a decir con nadie. Y atendiendo una máxima del deber ser del periodismo, planteado por el periodista polaco Ryszard Kapuscinski que a la letra dice: “El periodista tiene que estar ahí” pues, nosotros estuvimos ahí y ante nuestros asombrados ojos y oídos, vimos y escuchamos al grupo de muchachos no mayores de 13 años cuando llegaron a la tienda y el líder sin mirar para ningún lado pidió a grito herido “una cerveza bien helada para desenguayabar”. Es decir, ya había bebido la noche anterior. Y así, todos fueron pidiendo. Incluso había niñas en el grupo. No me atreví a decir nada. Por temor.
Y como en el béisbol, la bola pica y se extiende. El tendero extendía la mano, contaba los billetes e iba entregando las cervezas a los menores, que bien podían ser sus nietos. Así las cosas, con el temor de hacernos cansones volvemos a preguntar, ¿quién controla la venta de alcohol a los menores?
Vamos por partes. Primero: Hay una gran responsabilidad en la familia. La responsabilidad que les cabe al padre y a la madre. A los tíos y padrinos. A los hermanos mayores. Pero ya sabemos que en muchas familias los menores han rebasado las líneas que marcan los límites del respeto. Y a todas estas, muchos padres confiesan amargamente que “mis hijos se me salieron de las manos”.
Segundo: Tenemos una sociedad de consumo que no se preocupa por estos problemas y se ampara en el falso argumento de que la responsabilidad de beber alcohol o no, recae en los mismos menores de edad. Y a los dueños de negocios sólo les interesa vender y obtener ganancias. No importan las consecuencias.
Tercero: ¿El Estado dónde está? Representado a nivel distrital y municipal en los alcaldes, los concejales, los secretarios de despacho, el personero, la Policía. ¿No hay dinero para imprimir, aunque sea un triste aviso y colgar en las tiendas, bares y cantinas, en donde se diga que se prohíbe la venta de alcohol a los menores so pena de severas sanciones?
Y como un apéndice importante del Estado está la escuela. ¿Qué se está haciendo al interior de escuelas y colegios para prevenir que menores de edad comiencen a tan temprana edad el consumo de alcohol que es como el primer escalón para consumir otro tipo de drogas? Nos sentaremos a esperar las respuestas a tantos interrogantes.