Luis Mendoza Sierra: periodista, compositor, repentista, incansable, honesto y sencillo

En las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa marta y la Serranía del Perijá, se encuentra el corregimiento de La Peña, jurisdicción de San Juan del Cesar, La Guajira; allí en este pueblito bonito y sano, donde se celebra anualmente el Festival de la Patilla, nació este inteligente y acucioso personaje; un 9 de junio del año 1958.

Su madre lleva por nombre: María Auxiliadora Sierra Mendoza, (criada gran parte de su vida donde la Sra. Arcadia Maestre) “Cañita”, en La Junta, y Dimas Mendoza, tiene nueve hermanos: Martha, Cecilia a la que le dicen Blanca, Dimas Alberto, conocido como José, Jose Jorge “El Mono”, Margarita Rosa “La Bechí”, de padre: Alfredo Francisco (q.e.p.d.), Lucía Elena, Emilia Sofía, Leila Patricia y Carmenza Leonor.
En la escuela rural mixta de su tierra natal, terminó la primaria, a pesar de haber recibido diploma como uno de los mejores, repitió el quinto, para no quedarse sin hacer nada, pues no existían los medios para salir a estudiar bachillerato a otra ciudad. Eran los años que se cultivaba algodón y sorgo en La Peña, trabajó muy duro y aprendió todas las labores de dichos cultivos, hizo de recolector de algodón, le tocó ralear, limpiar, fumigar, lo cierto fue que se ganó unos pesitos y con ese dinero pudo trasladarse hasta Valledupar, se alojó en la casa de su tío Rigoberto Sierra, quien es taxista en la capital del Cesar, cuando llegó su preocupación como la de su tío era en donde podría trabajar un jovencito con apenas quinto de primaria, el primer trabajo que consiguió fue de maletero en el aeropuerto Alfonso López de paso conoció los aviones de cerca que veía pasar por su pueblo, en las lejanías del cielo, a los que la mayoría de las veces solo se les escuchaba el ruido, posicionado como maletero descubrió que el trabajo de lustra botas “embolador” era mejor remunerado, e inicia su tarea de persuadir a un muchacho que tenía una caja de embolar muy bonita para que se la vendiera, le tocó insistirle, pues estaba renuente y logró convencerlo, permaneció un buen tiempo como lustra botas, oficial del aeropuerto de Valledupar, reúne unos ahorros que le sirven para trasladarse a San Juan del Cesar, se trajo consigo la caja de embolar, la cual guardaba celosamente en una casita de madera donde su paisano Sixto Mendoza, quien allí tenía un taller de aparatos eléctricos, cada vez que le quedaba tiempo libre, prestaba los servicios de embolador en la tierra de Juancho Rois.
Inició sus estudios de secundaria en el colegio Sanjuán Bautista del profesor Carlos Ariza Molina “Pelongo”; de segundo a cuarto de Bachillerato estudió en el colegio El Carmelo cuando era dirigido por las hermanas Carmelitas, se ganó la confianza de ellas, aprendió a conducir y transportaba a las monjas a realizar sus diligencias, hasta a Valledupar las traía cuando lo requerían, nunca olvida a la hermana Carolina quien le apreciaba mucho; el quinto y sexto los hizo en el prestigioso colegio Nacional Loperena, de la capital del Cesar, estudiaba en la jornada de la tarde y para poder trabajar y mantenerse solicitó traslado para la jornada de la noche, es bachiller Lopereno promoción 1979.
Al terminar su secundaria viaja a Cartagena donde residía su madre, buscándole la vuelta al trompo a ver como estudiaba una carrera profesional, era su anhelo y mayor objetivo, con un préstamo que le hicieron sus paisanos Claudio Mendoza y Gabriel Barrera, pagó su primer semestre en la Universidad Autónoma de Barranquilla, donde logró matricularse en la facultad de Comunicación Social, carrera esta que le fascinaba y la que le abrió los caminos del éxito y el progreso, al terminar el primer semestre, buscando como loco los medios para continuar estudiando, en las vacaciones en su natal La Peña, donde acostumbran realizar riñas de gallos, asistió a la gallera y allí Dios le envió un ángel, lo encarnizó su tío el Turco, hijo de la tía Icha, quien luego de saludarlo le dice, oiga sobrino y que hace? responde ombe tío triste, imagínese que acabo de terminar mi primer semestre en la Universidad y no tengo un peso para pagar la matrícula del segundo y continuar estudiando, el Turco replica, como es la vida y los hijos míos no quieren estudiar, teniendo Yo una carta del Senador Nellit Abuchaibe para que al menos uno estudie becado, a Lucho se le prendió la chispa y le dice, oiga tío y porque no me cede esa carta a mí? Bueno sobrino hoy es su día de suerte, de casualidad aquí la cargo, ya se la voy a firmar y lo voy a recomendar con el senador que es mi gran amigo, a los pocos días se entrevistó Lucho con el Dr. Abuchaibe y le fue aprobada su beca para el resto de su carrera, el único requisito era sacar buenas notas, cosa que para Él no era difícil, la culminó con honores, e incluso antes del tiempo reglamentario, sus preparatorios los terminó un semestre antes, le metió muchas ganas y entusiasmo a ese cometido de hacerse profesional, obtuvo el título de Comunicador Social Periodista de la Universidad Autónoma del Caribe de la Ciudad de Barranquilla.
Felizmente casado con: Oladis Maya Arias, y es el orgullosísimo padre de cuatro hijos, tres mujeres y un varón, ellos son: Mary Margarita, Juan Luis Joaquín, Luisa Fernanda y Tatiana Margarita.
Faceta de compositor
Como compositor, Luis Mendoza Sierra, ha ocupado el primer lugar en los festivales del Fique en La Junta, La Guajira, de La Patilla en La Peña, su tierra natal, y Nacional de Compositores en San Juan del Cesar, lo que más lo enorgullece de este triunfo en San juan fue que, ese mismo año el grandioso compositor Hernando Marín Lacouture ocupó el segundo lugar, la canción con la que ganó se llama: “Vuelve el poeta”, cabe destacar que el año anterior había quedado de segundo en el mismo evento. Le han grabado nueve canciones, Alfredo Gutiérrez una guitarra y un clavel, Alci Acosta con Rafael Ricardo, un tono menor, se llama desafío, Los hermanos Meriño, Adaulfo Herrera, Marciano Martínez con la voz de Rafa Sierra, le grabaron el silencio del coloso, un merengue espectacular, homenaje al Cacique Diomedes Díaz; en 1986 se dio el lujo de inscribirse para dos concursos diferentes, en el Festival de la Leyenda Vallenata: Canción Inédita y Piquería, en ambos llegó a la final, además de compositor también es repentista.
Iván Villazón le grabó el jingle que le compuso en la primera campaña a Luis Alberto Monsalvo, a la gobernación del Cesar se llama “Apúntate”, Silvestre Dangond le grabó otro, para la segunda campaña de Monsalvo, el cual se titula: abriendo pasos, Ana del Castillo, y Churo Díaz, también le grabaron canciones con tintes políticos, y navideños.