El diálogo social

Ha propuesto la ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Catalina Velasco, un diálogo social para garantizar el servicio de agua potable a los guajiros, especialmente a las familias wayuú amparados por la Sentencia T-302 de 2017 de los municipios de Riohacha, Manaure, Uribia y Maicao.

En sus tres días de recorrido, la ministra logró visitar tres pilas públicas del programa Guajira Azul, dialogó con las mujeres que están administrando la entrega del agua, se reunió con el gobernador en calidad de encargado, José Jaime Vega, con los alcaldes, con la gerente de la empresa de Servicios Públicos, Andreina García, además logró levantar el paro de la comunidad de Papayal, quienes protestaban por la falta del preciado líquido.

Es decir, la ministra escuchó y observó, y a partir de allí tiene su propio juicio de las dificultades del porqué aun los habitantes de La Guajira no gozan del servicio de agua potable, los siete días a la semana las 24 horas, y por qué tampoco se cumple con la Sentencia T 302 de 2017 para garantizar la vida de los niños wayuú de los municipios accionados.

A partir de su propio análisis, la ministra Cecilia Velasco plantea ese diálogo social para buscar otros modelos que garanticen el agua potable no solo a los niños protegidos por la sentencia sino a la población en general, como un reto del propio presidente Gustavo Petro, que en campaña cuestionó al Gobierno nacional, al departamental y los entes territoriales porque no garantizaban el servicio a la comunidad.

Se espera entonces que la funcionaria construya sobre lo que existe y que la búsqueda de esos nuevos modelos lo priorice para que en un tiempo prudencial pueda definir cuál es por fin esa estrategia para garantizar el acceso al agua potable para todos los guajiros.

Ese diálogo social seguramente no será fácil, es todo un reto que asume la ministra, con la única intención de encontrar esa solución a un problema que persiste en el tiempo y que va a requerir de quienes se sienten en la mesa sensatez, respeto, y conocimiento para generar un clima de confianza entre las partes.

Es importante también el trabajo en equipo para que todos los actores, remen hacia un mismo lado, lejos de egos pero sí con el convencimiento de trabajar para lograr el objetivo propuesto.

Los guajiros esperan entonces que sea este gobierno que se ampara en lo social el que logre aumentar en un cien por ciento la cobertura del servicio de agua potable, a una población que sigue creyendo en sus instituciones, y que guarda sus esperanzas para que el presidente Gustavo Petro, pueda gritar que cumplió con la Sentencia T-302 de 2017, para proteger la vida de los niños wayuú de los municipios de Riohacha, Uribia, Manaure y Maicao.