La cruzada por el agua

Distintas alternativas se han implementado en el departamento de La Guajira para abastecer de agua potable a la población, especialmente a las familias wayuú.

Desde los recordados molinos de viento del general Gustavo Rojas Pinilla, jagueyes, pozos profundos y el modelo de pilas públicas de la estrategia Guajira Azul.
Los esfuerzos han resultados insuficientes y aún en pleno siglo XXI de los 15 municipios solo las familias de Distracción disfrutan del agua los siete días de la semana las 24 horas.
El presidente Gustavo Petro también anunció que una de las prioridades de su gobierno es abastecer de agua a las familias wayuú de los municipios de Riohacha, Manaure, Uribia y Maicao, en cumplimiento de la sentencia T-302 de 2017.
Por ello y haciendo honor a su promesa de campaña, es clave que a través de ese diálogo social incluyente que se maneja desde su gobierno, se propicie entonces el escenario para buscar una solución que permita inicialmente dar cumplimiento a la sentencia, pero también para llevar agua al resto de la población.
La represa del río Ranchería, un proyecto multipropósito que tiene como objetivo suministrar agua a nueve municipios, además para irrigar 18 mil hectáreas de tierras, debe ser otra prioridad para que el Gobierno nacional apropie los recursos que permitan terminar la cuestionada obra.
La situación debe ser revisada con sumo cuidado, pero también con espíritu constructivo evaluando cada uno de losmodelos hasta ahora implementadas para encontrar esa solución definitiva a la falta de agua en el departamento de La Guajira.
De solucionarse el eterno problema de la falta de agua, se garantiza inicialmente la vida de los niños y niñas wayuú que siguen muriendo por desnutrición, pero también mejora la calidad de vida del resto de la población y se empuja el desarrollo social y económico del Departamento, que depende en parte de las garantías para que llegue la empresa privada que exige garantías en la prestación de los servicios públicos.
El reto es enorme y esperemos que el diálogo social incluyente sea la formula concertada para que este gobierno encuentre la solución a la crisis del agua en el departamento de La Guajira.