Javier Socarrás, “alma de los festivales”

El reconocido folclorista y serio aspirante a la presidencia del Consejo Directivo de la Fundación Cuna de Acordeones, Javier Socarrás Amaya, se le conoce en Colombia, como el “alma de los festivales”.

Apelativo ganado con sobrados méritos por los amantes del folclor y que le fue colocado por el artista y la voz más nítida del Vallenato Silvio Brito, a finales de los años 80, cuando el cantante Guajiro, le dieron la responsabilidad de ser uno de los coordinadores del festival del  Retorno en Fonseca y Silvio acudió a Javier Socarras después de observar que el folclorista villanuevero había colaborado al compositor Efrén Calderón en el Festival de Compositores de San Juan del Cesar, donde como relacionista público  o lobista de primer orden se sobró para que el Festival Sanjuanero saliera exitoso y triunfante en la época en que se realizó   y fue cuando Silvio le dijo: “Compadre Javier, usted es el alma de los Festivales”  y fue así como el Festival del Retorno contó con su apoyo irrestricto para el éxito alcanzado.
Desde ese momento sellaron una amistad que el tiempo la ha venido consolidando más. Una amistad que nació con sinceridad y con buenas bases de dos buenos amigos.
De ahí Javier Socarrás,  se la jugó en media luna, con el Festival del Aguacate, que también fue un éxito, gracias al pundonor del folclorista guajiro. Luego  sembró en el Festival de Curumaní y en el de San Alberto en el departamento del Cesar. De ahí en adelante Javier Socarrás ha hecho resonar su nombre en los festivales del departamento de Córdoba, en Cundinamarca, en Cúcuta  y en el Meta. Su capacidad para colaborar con el corazón entregado a tantos festivales de Colombia, lo han hecho más que merecedor del apelativo: Alma de los Festivales.
El   Festival de la Frontera en Maicao lo condecoró de manera especial por todo lo aportado a este festival Guajiro. Demostrando con esto que su ayuda incondicional por el folclor Colombiano, no ha declinado un instante, dándole con su toque de distinción brillo al folclor de las fronteras patrias. Es un colombiano que hace patria y que ha dejado huellas a los exponentes de la cultura nacional. En su tierra Villanueva también se ha convertido en pieza clave en el Festival Cuna de Acordeones, siendo relator cuando el festival pasó a fundación en 1994, siendo Juan Carlos Mendoza su presidente. También en la presidencia del médico Jorge Juan Orozco Sánchez fue su gran relacionista en la ciudad de Bogotá y en la presidencia del también médico José Carreño Bolaños, fue un gran relacionista y asumiendo el cargo de vicepresidente.
Desde muy joven, Javier Socarrás ha abrazado las causas más nobles. Y una de esas causas nobles es la promoción, difusión y defensa del Vallenato, con su encanto y colorido y a través de ese medio, de ese amor por su folclor, se ha movido como pez en el agua y producto de todo ello, ha conquistado tantos amigos, tanto artistas y tantos seguidores, que ya su nombre se encuentra inscrito  en las grandes ligas del folclor de la patria Colombiana. A esta tarea se ha entregado con amor, con dedicación por hacer las cosas bien y con mucha reingeniería en bien del folclor Vallenato. Amigos como Javier Fernández Maestre, en la radio; como Silvio Brito y Farid Ortiz  en el canto y tantos folcloristas que reconocen a Javier  como un hombre altruista  en el sentido estricto de la palabra.
Cuando el viento  se lleva historias, devuelve leyendas. Y ese viento a través de los años, a través de hechos vividos, a través de sentimientos, como alma de los festivales, o a través de historias vividas y de lazos de amores, que como el alquimista de la historia a descubierto la piedra filosofal de su existencia. A través de su experiencia de éxitos y luchas y de fracasos también ha tocado el cielo. Y esa piedra filosofal le ha dado lo mejor de sus tesoros: su familia y sus amistades. Amistad que cuando la entrega es de forma desinteresada y sin condiciones, con nobleza y firmeza. Javier Socarras, expresa todo lo anterior y en un futuro no muy lejano se convertirá ya no en el alma de los Festivales, si no en el alma de los villanueveros. Palabra que sí. Así es y así será.