Luna de sangre

Lapidar a un ser que apenas comienza en su etapa como profesional es simple, una actitud enferma de quien no quiere que el otro surja. Actitud esta que vemos a diario y con frecuencia en este siglo. Estamos rodeados de una generación que se levantó en medio de guerras, odios, desilusiones, hambrienta y sedienta por surgir, pero que estaba apresada por una clase dominante de su ignorancia. Sí señores, han caído y eso lo debemos dejar bien claro. Los reinados no son para siempre, ni duran un siglo. Hay un nuevo gobierno y una nueva fuerza.

Hoy deslegitimar el gobierno de Petro y Francia Márquez es un objetivo de los perversos y mediocres que gobernaron por más de 20 años. Tuvimos un presidente de Senado, a quien aún estamos buscando el colegio donde estudió su bachillerato, o peor aún, tuvimos un presidente que nunca le apostó a la paz, eso sinceramente rayó la conciencia de ser humano e indiferente con el otro. Pero lo hicimos, logramos convencer al pueblo de no seguir eligiendo a sus perseguidores, opresores y verdugos. Los últimos días se ha visto cómo se han incrementado los casos de robos, asesinatos, masacres, persecuciones y aprehensiones arbitrarias han disparado las cifras, intentando con ello mostrar al pueblo que al señor presidente Gustavo Petro, el país le ha quedado grande para gobernarlo.

Claro, está todo ello acompañado de la prensa corrupta, neoliberal y de ultraderecha que intenta hacer creer que 35 días de gobierno eran suficientes para aplicar lo prometido. Desconociendo que aquí hay independencia de poderes, que nosotros no podemos soslayar ni imponerle a los fiscales, jueces, magistrados y altas cortes lo que se debe hacer con base a la voluntad del poder. Señores, eso se llama dictadura. El pueblo debe pronunciarse y hacer un llamado a los alcaldes y gobernadores, asi como también a los entes de creación constitucional como la Fiscalía, Contraloría, Procuraduría y Defensoría del Pueblo, para que se garantice la seguridad de los defensores de derechos humanos, líderes sociales, veedores ciudadanos y toda aquella persona que se atreva a denunciar hechos de corrupción o dilapidación de los dineros públicos.

Vemos cómo se llaman a grupos de economía a armarse, es decir, volver a las Convivir que tanto dolor causó su engendro y evolución. Otros llaman a la reserva de las fuerzas públicas a unirse contra el gobierno actual. Pero, olvidan ellos que ya la figura de Golpe de Estado está reevaluada, ahora se intentan dar un ‘Golpe de Estado blando’ como estrategia a emplear. No todo el país está en manos del gobierno de cambio elegido. La Fiscalía, Defensoría del Pueblo y la Procuraduría son candidatos elegidos por Duque. Apoyemos al gobierno, somos críticos, no caigamos en la trampa de los medios que nos intentan hacer creer que lo que elegimos fue lo peor.

Reformas tributarias han habido y habrá, el problema está en que el dinero de las anteriores reformas nunca disminuyó la pobreza, sino por el contrario disparó sus cifras. Nunca fue a los bolsillos de los más pobres, con desarrollo social, urbano y económico. Y entonces, ¿para quién eran los impuestos que pagamos? Sólo el 2% de la población rica se hizo más rica. Confiamos y seguiremos confiando en el gobierno de Petro y Márquez, pero no nos dejaremos intimidar por argumentos sin peso, no dejaremos que las ‘hienas’ sigan riendo bajo una luna de sangre. Los maestros seguiremos en la tarea de educar a un pueblo con principios y valores, respetando derechos y criterios, de esa manera tendremos la garantía de vivir sabroso.