Shakira rompe el silencio y habla de su separación: “Es el momento más oscuro de mi vida”

Shakira y Gerard Piqué, han estado en el centro del huracán desde que se separaron luego de que la artista barranquillera descubriera una infidelidad por parte de quien había sido su pareja en los últimos 12 años.

Shakira fue la primera en romper el silencio y en exclusiva para la revista Elle, se desahogó y confesó que esta etapa, tanto por su situación amorosa, como por el estado de salud de su padre, es hasta ahora la más oscura de su vida.

«Gerard quería jugar al fútbol y ganar títulos y yo tenía que apoyarlo. Quiero decir, que uno de los dos tuvo que hacer un sacrificio, ¿no? O dejaba su contrato con el Barcelona y se mudaba a Estados Unidos conmigo, donde está mi carrera, o yo tendría que hacer eso en su lugar. Y así, uno de los dos tuvo que hacer ese esfuerzo y ese sacrificio. Y yo lo hice. Puse mi carrera en segundo plano y me vine a España, a apoyarlo para que pudiera jugar al fútbol y ganar títulos. Y fue un acto de amor. También tengo que decir que gracias a eso, mis hijos pudieron tener una mamá presente, y tengo con ellos ese vínculo increíble que es inquebrantable y que nos sostiene».

Y agregó: «Es real la decepción de ver algo tan sagrado y tan especial como pensé que era la relación que tenía con el padre de mis hijos y ver que se convirtió en algo vulgarizado y abaratado por los medios. Y todo esto mientras mi papá ha estado en la UCI y yo he estado luchando en diferentes frentes. Como dije, esta es probablemente la hora más oscura de mi vida».

La cantante pide privacidad y respeto de la prensa, principalmente mantener al margen a sus dos pequeños hijos.

«Independientemente de cómo terminaron las cosas o cómo nos sentimos Gerard y yo como exparejas, él es el padre de mis hijos. Tenemos un trabajo que hacer para estos dos niños increíbles, y tengo fe en que descubriremos qué es lo mejor para su futuro y la solución justa para todos. Y espero y agradecería si nos dieran el espacio para hacerlo en privado. El trato de la prensa ha sido muy difícil y muy invasivo para mis hijos. Ellos no merecen sentirse observados cada segundo, fotografiados en el colegio o perseguidos por paparazzi. Se merecen una vida normal. Me parece un circo total».