Elba Dolores Rodríguez Daza, matrona de oro de Villanueva

El pensamiento “Yo habito al sur de la razón”, encaja perfectamente en lo que ha sido la vida sencilla, noble, cotidiana y preclara de la matrona de oro, Elba Dolores Rodríguez Daza, una consumada lectora que sin tantos estudios impresiona en el manejo de los temas de su pueblo, de su patria y que trascienda fuera de ella. Diario del Norte es su periódico consentido, no se pierde un solo día su lectura. 

Con 87 años cumplidos, con su pasmosa memoria de tantos recuerdos y de tantas vivencias, ella es un ser humano excepcional. 87 años que recuerda como si fuera ayer, cuando a los 20 tuvo su primer hijo, Alberto Dangond Rodríguez, empresario que se destaca en Santander y quien adora a su madre con todo su ser, demostrando con hechos en su devenir histórico, así como su otro amor Mario Dangond Rodríguez, quienes le prodigan amor y le han dado las mejores flores en vida del jardín de sus buenos corazones. Viene a mi memoria ese cumpleaños número 78 de su existencia que le organizaron sus dos hijos y que siempre está en el recuerdo de su familia y de sus vecinos. 
Allí en esa fecha del 12 de enero del año 2013, se dieron cita sus hermanos María Teresa Rodríguez- quien hace un año partió a su encuentro con Dios-  y su esposo Jaime Guao Quintero con sus hijas; Pedro Segundo Rodríguez, su hermano menor el ex fiscal Carlos ‘Cao’ Daza Daza, sobrinas, sobrinas y sobrinos políticos de la talla del Magistrado Hernán Reina Caicedo, del fiscal y catedrático Julio Guillermo Bula Bula,  del dirigente político de Nueva Guajira Jaime Plata Suárez-quien también partió de la vida terrenal-, así como el exalcalde de La Jagua del Pilar Elías Lagos, del dirigente conservador Alcides Lagos, del exdirector del Hospital de Bosconia y sobrino suyo Fabio Guao Rodríguez y muchos de sus vecinos de la inconfundible calle 13, entre los que sobresalieron Rosa y Carmen Elena  Geovanetty, Yamelis Daza, Jesús Adrian Daza, Josefina Acosta, Sonia Mejía Durán, entre otras. La nota de la alegría la colocó Luis Enrique Daza Oliva, mejor conocido como ‘Mingo’, quien, con su guitarra, sus composiciones hizo reír hasta el cansancio a los presentes, sobre todo con el tema ‘El tornillo’. Definitivamente “Mingo” fue un personaje de El Molino que se ha ganado el cariño de los Villanueveros. ‘Mingo’ es recordado en Villanueva donde dejó tantos amigos en especial José Orozco Ovalle. 
La guitarra y las notas musicales todavía se sienten en lontananza, en la voz del ex alcalde de La Jagua del Pilar Elías Lagos, hermano del consagrado compositor Juan Segundo Lagos, quien hizo la nota especial del cumpleaños de Elba Dolores. Que guitarra y que canciones se escucharon esa tarde y que hicieron contagiar a sus sobrinos políticos Julio Guillermo Bula, Hernán Reina Caicedo y hasta Jaime Plata Suárez, cantaron al unísono de esa guitarra magistral del dirigente liberal de La Jagua. El ex alcalde de Villanueva, ex diputado, ex concejal, catedrático  y Fiscal en Santa Marta, “Yuyo” Bula, demostró por qué es primo de “Poncho” Zuleta, allí con sus canciones, sus versos y sus chistes patentizó a la dinastía de Los Zuleta; de igual manera el Magistrado del Concejo Superior de La Judicatura, Hernán Reina Caicedo, demostró sus dotes en el canto y en la poesía, declamando la “Leyenda del Horcón” y Jaime Plata Suárez, quien no solo sabía de arquitectura, sino también de música, cantando “Amaraje” de Esteban Montaño, sorprendió a los Presentes. Todos estos recuerdos le llegan hoy a la Matrona de oro, Elba Dolores con tanta nostalgia y es cuando más de una lágrima corren por sus mejillas de su alma buena y noble. 
Las palabras del hermano de la cumplimentada, el abogado y ex fiscal Carlos “Cao” Daza Daza, llenaron de emoción, de nobleza, de sentimientos encontrados con su hermana, lo que arrojó una lagrima a más de uno, entre ellos a Elba Dolores. En esta columna traigo apartes de esas palabras hermosas que quedaron grabadas en la memoria de los presentes: “Como tu hermano, sería imperdonable que olvidara esta fecha tan importante como oportuna para reflexionar en el camino de la vida. Hoy tengo presente más que nunca, el sello indeleble que en nosotros quedó impregnado de nuestra madre Rafaela Dolores. Sabes que ella fue para nosotros paradigma de enseñanza y espejo reflector de valores y principios formativos, de los cuales me siento profundamente orgulloso. 
En honor a tan cálido recuerdo, solo puedo regalarte mis clamorosas suplicas a su espíritu para que desde la eternidad emita señales que nos ayuden a continuar en el trasegar para que podamos alcanzar tu edad, igual a la que tuvo ella al morir. Nos congregamos en inolvidable fecha onomástica para dar pruebas, afecto, amor y solidaridad para ti mi querida hermana, orgullosa portadora del secreto de la vida eterna y dignificante representante del santuario de la eterna juventud, representas tú Elba, un símbolo para todas las generaciones que hoy orgullosas compartimos esta maravillosa celebración, confundido por la emoción de tu cumpleaños Nº 78 que traduce alcanzar los más altos sitiales que la vivencia al fragor de un mundo globalizante que arrasa incontrolable e inmisericorde las añejas costumbres del ayer. 
Que el arquitecto del universo y Santo Tomás, patrono de la tierra que nos vio nacer, derrame sobre ti miles de bendiciones para que tu salud sea eterna y podamos tenerte entre nosotros por 78 años más”.  Palabras que no se las ha llevado el viento, sino que permanecen intactas en el buen corazón de Elba Dolores Rodríguez Daza. Después de ese cumpleaños, de manera anual sus dos hijos le siguen celebrando los que ha venido cumpliendo hasta el número 87.  
Elba Dolores Rodríguez Daza, la amiga de mamá, todos los días con los buenos amigos José Aníbal Daza, Dairo Quintero, José Zuleta, su sobrino Fabel Martínez Rodríguez y el suscrito, realizamos bien temprano de la mañana una buena tertulia con un buen tinto hecho por ella y que la hace feliz la camaradería de los presentes y goza con todas nuestras ocurrencias. Dios nos la siga manteniendo con esa buena salud, con esa pasmosa memoria y con ese amor hacia los suyos y hacia sus vecinos y amigos.