Desde Manaure con amor en sus 48 años

Por: Edgard Gómez Ibarra

La historia es el baluarte de los pueblos, escuché por ahí en algún momento de mi vida, y estoy convencido de su importancia porque ella nos permite saber de nuestro pasado y en ese conocimiento entendemos quiénes somos al saber de dónde venimos.

Este abrebocas es para referenciar que Manaure, mi pueblo, cumplió el 1 de octubre 48 años de haber sido creado como municipio, y por ende nacer a la vida administrativa en esta República.
Y es válido para el relato que a continuación expondré, recordar al insigne escritor griego Heródoto que inventó el campo de estudio conocido como historia, cuando se limitaba a afirmar que su interés era evitar que las hazañas de los hombres cayeran en el olvido; él escribía principalmente para que no llegara a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes y maravillosas hazañas, tanto de los griegos como de los bárbaros.
Y en este sentido voy a recordar la historia para contar a través de la escritura, fundamento artístico que los seres humanos nos inventamos al tener la imperiosa necesidad de transmitir conocimiento, una parte de la historia de Manaure, forjada por hombres altivos y trabajadores que antepusieron intereses individuales por un interés colectivo, aun a costa de su seguridad.
Mi historia comienza cuando Manaure se separó del municipio de Uribia del cual era corregimiento, en contra de la voluntad de la dirigencia departamental y municipal de mayoría Liberal. Bajo el liderazgo estratégico y político de Alfredo Gómez Hernández, a quien en el mundo de la política todos llamaban ‘Vasque’, se consiguió la creación de un nuevo municipio en el departamento peninsular de La Guajira.
Alfredo Gómez Hernández, ‘Vasque’, logró unir a todos los manaureros en pos de la premisa de ser municipio, y para eso batalló al lado de Agustín Meza Epinayu, diputado de la Anapo, tío del actual alcalde, de Luis Vicente Rosado, ‘Chente’ Rosado, diputado por el Partido Liberal, y de todos los manaureros que sin distingo de color político apoyaron con enjundia inusitada para guerrear por el progreso de un pueblo que soñaba con ser grande.
En el fragor de la batalla y luego de muchas conversaciones, se consiguió el apoyo de Manuel Mengual Meza, hermano de la actual secretaria de Salud, con la promesa de que sería él quien presentara el proyecto de ordenanza para la creación del municipio de Manaure y así conseguir el respaldo del sector liderado por el doctor Eduardo Abuchaibe Ochoa, el ‘Eduardismo’ estrategia político-administrativa, que según nos contaron nuestros mayores consolido el deseo de los culosungos, como cariñosamente nos reconocían otrora.
Vale recordar que este proceso originó enfrentamientos personales entre uribieros y manaureros, tanto así, que cuando los manaureros tenían que asistir a los debates en la Asamblea Departamental de La Guajira, eran atacados con piedras cuando pasaban por Uribia, entre esos manauremos contamos a Nirma Barliza, Rafael Rodríguez, Reye Rosado, Eudi Cardenaz García y Manuel Barliza, entre otros. Es más, mi casa, donde vivía mi papá, ‘Vasque’ fue blanco de tiros o disparos con armas de fuego, alegando que como uribiero, no tenía por qué ser él, el líder de esa batalla para que Manaure fuera municipio.
En esta gesta también he de destacar de manera prominente al decano de los diputados, Alberto Serrano Soto, quien fue un estandarte en esta batalla en nombre de la Anapo acompañando a “Vasque”, Alfredo Gómez Hernández, pero en especial, aconsejando a su amigo Agustín Meza Epinayu.
A pesar todas las dificultades, Manaure se erigió como municipio según la Ordenanza 015 de 1973, el 1 de octubre de ese año. Y es menester 48 años después elogiar a los hombres y mujeres que participaron en esa gesta, no solo por su trabajo incansable, sino por su devota dedicación a un territorio que tenían en el corazón, que había visto nacer a sus hijos y enterrar a sus muertos. Y este último punto es de resaltar porque como decía José Arcadio Buendía, personaje de ‘Cien años de soledad’, la novela cumbre del novel de literatura Gabriel García Márquez: “Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra” y muchos son de Manaure por este hecho.
Testigos y conocedores de lo grande de esta lucha, entre muchos, los periodistas Enrique Camilo Herrera Barros conocido como el Putchipu de la Radio (q.e.p.d.) y el tocayo Edgar Ferrucho Padilla, observadores de primera línea de los hechos narrados.
Manaure, entonces se encuentra de plácemes, por sus 48 años de vida administrativa, que con aciertos y desaciertos de la dirigencia local, sigue de pie como el trupillo a pesar del viento que lo mese y lo curva y en este sentido viene a mi memoria una frase compuesta hace muchos años por mí a partir de una canción: “los ilustres mandatarios departamentales y nacionales poco miran pa’ Manaure, poco miran pa abajo y los manaureros “pa’rriba” para los niveles departamental y nacional “no sabemos mirar”.
Manaure, mi pueblo, a pesar de las dificultades, se erige como uno de los municipios más seguros en el departamento enfocando su voluntad y tesón en el turismo.
A los casi 50 años de la batalla emprendida por los manaureros por la idea concretada de Alfredo Gómez Hernández “Vasque”, nuestra tierra, mi patria chica, es un joven municipio que lucha para ofrecer a sus habitantes un mejor futuro, responsabilidad que nos heredaron nuestros mayores, responsabilidad que hoy reposa en uno de los herederos de esa gesta, el alcalde José Meza Barros.
Por mi parte, sé que mi papá, ‘Vasque’ o lo que es lo mismo, Alfredo Gómez Hernández, desde donde nos esté mirando, debe sentirse orgulloso como lo estoy yo, ¡de haber luchado ahí!
Felicitaciones: ¡Manaure municipio!