Isaac “Tijito” Carrillo Vega, el compositor del sombrero lleno de historias

En esta ocasión la pluma dorada se desliza suave, fina e inspirada por la magia que cautiva la vista cuando el pico de la Sierra Nevada de Santa Marta se besa con las nubes que la abrazan en tiempos de invierno.

Claro que sí, la musa toca la tinta mojada que cubre las líneas sagradas del lenguaje y el pensamiento, en esta ocasión en honor a un gran compositor, a un hijo ilustre de esta tierra de poetas, de esta tierra de compositores que tiene la dicha de brotar de su matriz lo más representativo del folclor. Cada uno de los compositores, esos que por naturaleza fueron amamantados por los senos poéticos que brotan los afluentes del río Cesar al bajar de la Nevada.
Uno de ellos es quien precisamente en esta ocasión la pluma dorada quiere que ustedes lean, por supuesto, el primero que San Juan Bautista decidió que a partir de él, quien de flor en flor convirtió sus emociones en letras y versos se diera origen a cada uno de los compositores que luego el bautista multiplicò en los vientres benditos de las sanjuaneras, esos que adornan a este municipio del sur de La Guajira, el querido y admirado ‘Tijito’ Isaac Carrillo, el primer juglar, el poeta que le dio vida a ‘El monarca’, a ‘La cañaguantera’, ‘La sal de fruta’, ‘Morenita’, ‘Las mujeres’, entre otras, que como buen hijo de esta tierra supo componer un vallenato tradicional, un vallenato que cuenta y narra la verdadera esencia del hombre del ayer, de ese que le componía al verdadero amor, a la mujer con respeto, a la vida con sentimiento.
‘Tijito’ Isaac Carrillo, hijo de Víctor Guillermo Carrillo Pinto y Ana Basilia Vega Brito dedicó su vida a componerle al amor, como una de sus canciones representativas, ‘Negrita linda’, que le inspiró una de sus diosas enamoradas con quien tuvo tres hijos. Asimismo tuvo otros siete hijos, ya que como buen compositor y enamorador tuvo otras relaciones de donde nacieron esos otros descendientes.
‘Tijito’, un sanjuanero que nació con estatura pequeña, pero de corazón grande, que alcanzó para amar a muchas mujeres que lo inspiraban y a las cuales alegraba al cantarles su propia canción, entre las que están ‘La potranca’, ‘El mundo sin mujeres’, ‘Aquel 10 de enero’, entre otras muchas que nacieron del compositor de sombrero bien puesto.
Cómo no exaltar en esta época próxima en la que sanjuaneros y visitantes se reunirán para brindarle honor a los que convierten sus sentimientos en letras y melodías, a los que año a año son reconocidos en el Festival de Compositores, por lo que es justo y necesario estimular a este hijo ilustre y auténtico de esta tierra que abrió la puerta de su corazón para plasmar en letras y melodías todo lo que su tierra San Juan del Cesar significó en ese ayer para él, es decir, que en las composiciones de ‘Tijito’ podemos saborear el dulce sabor del auténtico folclor tradicional, del que hoy muy poco se habla; sin embargo, la misma historia obliga a leerlo, cantarlo y bailarlo, así mismo con el sentimiento que ‘Tijito Isaac Carrillo lo compuso, dejando claro que por muy pequeño que sea el hombre, su grandeza se ve en la capacidad de multiplicar el amor en su corazón y si es sanjuanero y compositor, su costumbre será entregar su corazón lleno de poesía.