Acosados por quienes fermentan la mentira

Por las redes sociales se viene haciendo un sistemático acoso en contra de quienes lideramos la veracidad de la información, la objetividad y tenemos el criterio periodístico para redactar y emitir una noticia, basado en que el contenido que publicamos cuenta con toda la responsabilidad del comunicador acreditado que la procesa y la casa periodística que la emite.

Toda esta serie de elementos no son los que tienen en cuenta quienes abiertamente manejan información a través de las redes sociales tales como aquellos que se esconden en los falsos perfiles, con el fin de hacer daño, pero en medio de multiplicar toda información con un dudoso contenido, encontramos unos lectores que disfrutan este tipo de información, criterio que respetamos pero no compartimos.
Los periodistas con objetividad y criterio tenemos una fuente de alta credibilidad, mientras que quienes alimentan la falsa información proliferan los caprichos personales o de terceros, dejando de presente su objetivo desorientador o de hacer daño, pero entre la verdad y la mentira encontramos que existen muchas personas que les incomoda que la realidad informativa salga a la luz pública, anteponiendo por las redes sociales toda contradicción a su acomodo y quedando en el ambiente un sinsabor en unos y en otros una duda en contra de que quienes decimos la verdad.
El acervo periodísticos entre quienes estamos fundamentados en la verdad y quienes promueven la mentira informativa, comienza a tomar fuerza previo a cada debate electoral en donde existen personas con una estructura costosa y bien paga que fomentan el hostigamiento político en los contradictores del candidato de su predilección y con ellos predomina una especie de maltrato psicológico al gobernante que es contrario al ideario del político que está detrás para hacer este trabajo sucio, políticos que con este tipo de trabajo llegan a las posiciones con una reducida honorabilidad.
En alguna oportunidad hemos criticado que muchas personas desconocen la realidad de las redes sociales, mientras que la mayoría se han convertido en tecno-dependiente de la sociedad virtual, pero no vamos tan lejos, hoy observamos personas que manifiestan su pereza para leer una noticia basada en la realidad informativa y llena de objetividad, pero con una energía y un entusiasmo para leer las falsas informaciones, situación que hasta puede afectar con el tiempo la salud del individuo atrofiando su propia memoria por falta de una información sana.
Quienes trabajamos con la verdad informativa seguiremos al frente de nuestra realidad, recibiendo el acoso de quienes fomentan la mentira por las redes sociales, claro, todo depende en el lector que debe saber con cual de la información se queda.