San Juan, universo de la realidad y ficción de sus compositores

En la víspera de la versión número 45 del Festival Nacional de Compositores del 9 al 11 de diciembre de 2022, San Juan del Cesar, se viste de gala, para recibir a propios y vecinos con la costumbre tradicional de entregar el corazón.

Un municipio de la Provincia que no solamente lidera el desarrollo social y económico de esta región, por su posición geoestratégica, sino también por su atávica vocación agropecuaria, que hoy, ha sido complementada con la vocación productiva del turismo, la agroindustria y las energías limpias, convirtiéndolo en uno de los 25 pueblos que enamoran de Colombia por sus bellos paisajes y sus hermosas mujeres.
San Juan del Cesar es el universo literario de la realidad y ficción de sus compositores, cuna incomparable del natalicio de más de cien de ellos. Aquí se conjuga el realismo mágico que da origen a la musa de inspiración que tantas canciones y gloria le han dado al mundo vallenato en todo el recorrido de su historia. Tierra de poetas y compositores que le han demostrado a la humanidad lo rico de su idiosincrasia, de sus usos y costumbres, con mensajes universales que han trascendido fronteras físicas y mentales.
Desde la más alta pureza del campo, ligada con el mugir del ganado y el canto de las aves silvestres, han nacido las más bellas composiciones con contenidos épicos y líricos llevando mensajes de amor, alegría, paz y armonía entre los pueblos. El olor a trapiche y a vaquería, lo mismo que la movilización en bestias y el canto a capela en lomo de burros dieron paso con noticias cantadas alrededor de un círculo de curiosos a los primeros cantos en público con coplas y versos de cuatro palabras.
Así cuenta la tradición oral que se fue despertando esa pasión de cantarle al amor y a la vida. En sus inicios surgen repentistas y compositores innatos como el decimero José Brito, en la región de Medianía y Cañaverales con sus versos magistrales con sabor a chirrinche y olor a sudor de afrocolombianos que explotaban el campo. Del mismo modo, Beto Núñez y Mario Mendoza, hacían lo propio en Zambrano, cantándole al cerro, a los calíchales de chiquillo y a la madre vieja, versos de su propia inspiración con su sello personal y su inspiración descomunal. Kiko Estrada también andaba como un trotamundos con su diminuta y esbelta figura, por centros poblados, pueblos, barrios y calles del pueblo dándole rienda suelta a sus versos y haciéndole apología a rancheras y baladas de moda. Posteriormente, surge a quien se le ha denominado el precursor de los compositores sanjuaneros, el gran ‘Tijito’ Carrillo, quien se hizo memorable con su canción ‘La cañaguatera’, demostrando la grandeza de su talento, no solo para la composición sino para el canto vallenato y las rancheras.
Después comienza nuestro municipio con una prolífera gama de innatos compositores a mostrar de qué está hecha esta tierra y como el campo y la ruralidad son motivo de inspiración especial para el campesino que trabaja. Así surge ‘El Indio de Oro’ Máximo Móvil desde Guamachal con sus canciones emblemáticas, ‘Mujer conforme’ y ‘El firme’, mostrando que no se necesitaba ni lápiz ni cuaderno, sino una mente prodigiosa para producir rimas y cantos inspirados en la naturaleza y el diario acontecer. Del mismo, modo, desde El Tablazo se escuchó la voz cantante y sonante de un campesino parrandero protestando por ‘Los maestros’ y ‘La ley del embudo’, con los versos irreverentes y displicentes de Hernando Marín.
Pero como si fuera poco, surge también un joven compositor, cuyo oído educado al compás del bombardino de su padre lo llevó a producir la canción más insigne de las costumbres sanjuaneras, dándole paso a una nueva generación de compositores de la escuela lírica y muy sentimental cuya inspiración marcó nuestras vidas para siempre por sus mensajes universales. Les hablo de Roberto Calderón, el autor de ‘Luna sanjuanera’ y ‘Gitana’, que lo metieron en los corazones y las mentes populares como uno de los compositores íconos de San Juan del Cesar y que ha hecho célebre a este pueblo por sus canciones. Abierta la trocha de la composición fueron surgiendo compositores como frutos en otoño, y destacamos a muchos de gran reconocimiento por la calidad de sus canciones. Entre ellos al propio ‘Cacique de la Junta’ Diomedes Díaz, con su canción ‘Bonita’, a ‘Juancho’ Rois con su canción ‘No hay como mi tierra’ y a Marciano Martínez con su canción ‘La juntera’, entre otras.