Bienvenido Granda, 39 años de ausencia

En un chiste popular se cuenta que un señor, al llegar a su casa, tarde en la noche y sin el sueldo que había recibido ese día, explicó a su mujer que había gastado el dinero en el espectáculo de presentación de ‘El Bigote que canta’, es decir, de Bienvenido Granda. Al mencionado señor no le fue bien esa noche; pero el final del chiste corre a cargo de cada lector.

Bienvenido Granda nació en La Habana el 30 de agosto de 1915. Era día de Santa Rosa de Lima. Como sus padres esperaban una niña, para quien tenían destinado el nombre Rosa, decidieron llamar al recién nacido Bienvenido Rosendo. A los seis años quedó huérfano de padre y tuvo que soportar una situación económica plena de carencias. Así, pues, trabajó cantando en los buses, llamados guaguas en Cuba, y al crecer se convirtió en conductor de este tipo de vehículos. La reseña de su vida generalmente comienza situándolo en los años cercanos a 1940, cuando se defendía como cantante. En 1941, después de pertenecer a orquestas como Riverside, Los Hermanos Castro, El Conjunto Caney y el Septeto Nacional, logró grabar en Puerto Rico con el Cuarteto Marcano.
La historia de Bienvenido Granda se cruza con la de la Sonora Matancera en diciembre de 1944. Llegó a esta agrupación por recomendación de Humberto Cané, hijo del fundador de la Sonora, Valentín Cané. Su primera grabación fue ‘La ola marina’. Permaneció con la Sonora Matancera hasta mediados de marzo de 1954. Durante una presentación en un programa de Radio Progreso, en La Habana, llamado ‘La onda de la alegría’, los locutores lo apodaron ‘El Bigote que canta’, debido al poblado mostacho que lo acompañaría en su vida musical. Ese período con la famosa agrupación cubana le permitió grabar más de doscientas canciones. Hay que señalar que Bienvenido Granda desde su llegada a la Sonora se convirtió en cantante de planta y al mismo tiempo hacía parte del coro, con Caíto (Carlos Manuel Díaz Alfonso) y Rogelio Martínez.
Bienvenido Granda fue bolerista y guarachero. En 1955 estuvo en Colombia, donde grabó con la orquesta Sonora Antillana, dirigida por Edmundo Arias. También actuó con la Sonora Silver, de Lucho Bermúdez. Se radicó y nacionalizó en México. A mediados de la década de 1960 realizó una gira por Guatemala, Honduras, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Brasil. En este último país permaneció un año y grabó, entre otras canciones, ‘Amor de pobre’, que ya había popularizado Miltinho. Pasó por Colombia por última vez en 1977. Bienvenido Granda continuó presentándose en la televisión mexicana pero cada vez con menos frecuencia, debido a una antigua afección pulmonar. Finalmente, el 9 de julio de 1983, falleció en Ciudad de México.
Nelson Pinedo, cantante colombiano, asegura que sin querer e indirectamente él tuvo culpa en el retiro de Bienvenido Granda. “Lo recomendé para trabajar en Barranquilla con Roberto Sper, propietario de Almacenes Robertico, ganándose 1500 dólares a la semana, suma bastante importante para aquellos tiempos. Parece ser que el Bigote, sin pensarlo dos veces, ni corto ni perezoso, se vino para Colombia sin permiso expreso de don Rogelio. Es comprensible, por el talante del director de la Sonora, que al regresar ya no tuviera puesto dentro del grupo”.
Varias canciones grabadas por Bienvenido Granda con la Sonora Matancera fueron llevadas al acetato con la misma agrupación musical pero en la voz de Daniel Santos.
Han pasado treinta y nueve años desde el fallecimiento de Bienvenido Granda. Parece, sin embargo, que su voz nasalizada surgiera en cualquier momento para interpretar joyas musicales como ‘Soñar’, ‘Perfume de gardenias’, ‘En la orilla del mar’, ‘Angustia’, ‘Óyeme, mamá’. Dice la crónica, en relación con el sepelio de Granda: “En el último momento comenzó a escucharse: ‘Luna, ruégale que vuelva y dile que la espero, muy solo y muy triste en la orilla del mar. Luna, tú que la conoces y sabes de las noches que juntos pasamos en la orilla del mar’. Vino un silencio y luego estallaron los últimos aplausos de miles de seguidores para el inolvidable Bigote que canta”.