Históricamente la frontera del departamento de La Guajira con el estado Zulia de Venezuela no ha sido tenida en cuenta en decisiones diplomáticas que ejercen los dos gobiernos ya que para ellos pareciera que solamente existiera la frontera entre Norte de Santander y Arauca con el vecino país.
Sin importar la ideología de los dos gobiernos, la frontera que tenemos los guajiros con el estado Zulia pareciera que fuera el último recurso que tuvieran los gobiernos de los dos países, sin embargo, durante la crisis diplomática registrada antes de la posesión del presidente Gustavo Petro, esta frontera sí fue utilizada para cruzar las famosas cajas Clap, que fueron organizadas en Barranquilla y distribuidas en Venezuela dentro del programa de distribución de alimentos subsidiados en el marco de una grave crisis económica que había en el vecino país.
Ese tipo de exportación documentalmente era legal, pero con paso clandestino, ya su paso de una frontera a otra se hacía en las horas de la noche cuando los habitantes de Paraguachón (Colombia) y Guarero (Venezuela) estaban durmiendo.
La frontera entre Colombia y Venezuela por el departamento de La Guajira y el estado Zulia históricamente no ha contado con el respaldo ni el apoyo de sus respectivos gobiernos, circunstancia que desconocemos, pero ellos podrían tener una justificación en público que corresponde a los índices económicos que manejan entre los dos países, sin embargo, cuando las fronteras estuvieron cerradas, el sector de Paraguachón – Guarero sí funcionó, dejando un sinsabor clandestino.
Entre los pasos de frontera que ha existido históricamente entre Colombia y Venezuela, La Guajira con el estado Zulia ha sido la última que se han tenidos en cuenta en las relaciones diplomáticas, económicas y política de los dos países en donde se denota que llega poca inversión de cada uno de los gobiernos para fortalecer el paso fronterizo entre los dos países, incrementando con esto el flujo ilegal de mercancías y la utilización de los llamados caminos verdes.
En ningún momento los guajiros debemos ser desagradecidos con Venezuela, debido a que por muchos años nos beneficiamos de todos los subsidios que había otorgado internamente a sus habitantes, llámese gasolina, estudios universitarios, productos básicos de la canasta familiar, vehículos y hasta las bonanzas que ha tenido en el pasado con su moneda interna. He allí en donde decimos que el Estado colombiano debe reconocer que por varias décadas evadió la responsabilidad social que le correspondía con los habitantes de frontera de La Guajira, en donde por muchos años compartimos con los venezolanos todos sus beneficios y pese a sus limitaciones políticas y económicas que han tenido en las últimas décadas. Diplomáticamente ¿La Guajira es frontera con Venezuela? Para mí como habitante de esta región, sí lo es.
