Por lavado de activos envían a la cárcel a Amparo Rodríguez Orejuela, hermana de los exjefes del Cartel de Cali

En la sede del CTI en el norte de la capital del Valle, se entregó la hermana de Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, jefes del llamado cartel de Cali.

La Sala Penal de Casación de la Corte Suprema, por medio del Acta 142 del 8 de julio de 2020, resolvió la impugnación de la Fiscalía General de la Nación contra una sentencia absolutoria en favor de Amparo Rodríguez Orejuela y otras personas, emitida el 29 de junio de 2012 por un juzgado penal de Bogotá.

Contra Amparo Rodríguez Orejuela existe una condena proferida por el Circuito Especializado de Bogotá en 2020, la cual dicta una pena de 13 años y 23 días de prisión. Así como una multa de 12.857 salarios mínimos legales vigentes.

En la misma sanción contra la  expresidenta del equipo América de Cali, la Corte Suprema de Justicia también condenó a 14 familiares y exempleados de los capos del Cartel de Cali, “porque sabían que a través de Drogas La Rebaja se encubrían las ganancias que obtenían los Rodríguez Orejuela del narcotráfico y participaban en ello”.

Así se plasmó en la decisión de la Corte de Suprema de Justicia de 2020:

Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela.

“El manejo del entramado que permitió a los Rodríguez Orejuela continuar percibiendo ingresos de Drogas La Rebaja y sus empresas asociadas, entre ellas Laboratorios Kressfor, se soportaba en la parte financiera y en el giro de los dineros producto de compraventas aparentes que, en la práctica, por sus condiciones, hacían que el control de ese emporio comercial siguiera en sus manos”.

Según el expediente, en 1972 Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela empezaron a enviar cocaína a los Estados Unidos y a adquirir participación económica en las empresas Drogas La Séptima Ltda., Drogas Unidas Ltda., Servicios Sociales Ltda., entre otras, de propiedad de Fernando Gutiérrez Cancino.

Estas sociedades, en 1987, se agruparon y conformaron la cadena Drogas La Rebaja, con varias sucursales en diversas regiones del país.

La responsabilidad de Amparo Rodríguez Orejuela, según la justicia, empezó en 1990 cuando los narcotraficantes cedieron su participación accionaria en dichas empresas al conglomerado de sus hijos, hermanos, sobrinos y otros familiares.

Amparo Rodríguez sería recluida en el pabellón de mujeres de la cárcel de Jamundí en el sur del Valle.