Riohacha insegura

Cada día se conocen de nuevas formas de actuar de los delincuentes en la ciudad de Riohacha, ante la mirada impotente de los ciudadanos víctimas de robos continuados en la capital de La Guajira.

Los delincuentes siguen haciendo de las suyas, nada ni nadie los detiene, actúan como dueños de casa, sin ningún tipo de control por parte de las autoridades.
Este fin de semana, dos jóvenes que tomaron un servicio de taxi, fueron interceptados por tres motos donde se movilizaban seis personas quienes de manera rápida se alzaron con el producido del conductor, además de atracar a los pasajeros a quienes despojaron de sus teléfonos celulares, de sus documentos y del poco dinero que llevaban.
La acción delincuencial generó pánico en los ocupantes del taxi, quienes aún no entienden cómo vivieron semejante episodio para poder llegar a sus hogares.
Este accionar que no es el primero en la ciudad, ya se realiza con más frecuencia, y debe generar otra lectura en las autoridades porque se trata de un servicio público que los ciudadanos toman para llegar de manera segura a sus residencias.
Los constantes atracos en distintos sitios a través de diferentes métodos, demuestra el poco control del Comando de Policía en la ciudad, lo que aprovechan los amigos de lo ajeno para seguir alterando el orden público.
El llamado nuevamente al alcalde José Ramiro Bermúdez, para que exija al comandante de Policía de La Guajira, acciones más efectivas para contrarrestar a los delincuentes que vayan desde el patrullaje constante apoyados en las cámaras de seguridad para las capturas.
La capital de La Guajira no puede seguir en manos de quienes encuentran en la delincuencia una forma de vida, robándose lo que otros han ganado con su esfuerzo diario para el sustento de sus familias.
En importante también que la administración distrital, realice las intervenciones sociales en los barrios, para determinar cómo se están moviendo los jóvenes con el objeto de poder llevarles programas sociales que les permita encontrar una forma de ocupar su tiempo libre, lejos de las acciones delincuenciales.
El alcalde y el comandante de Policía tienen la palabra, en ustedes está garantizar la seguridad para recuperar la confianza ciudadana.