La negreada a los afroguajiros

Por Édgar Peralta

Según los historiadores, la presencia de africanos esclavizados en suelo guajiro se remonta a los estertores del siglo XV y a los albores del siglo XVI, utilizados inicialmente para labores de buceo en la explotación perlífera, posteriormente en labores agrícolas hasta en todas las actividades cotidianas de esa época.

El accionar de los negros africanos habitantes de la península guajira siempre ha sido determinante para la historia nacional, desde el incendio a Santa Marta por parte de los cimarrones del palenque La Ramada en 1554, o las gestas heroicas del almirante padilla como la memorable ‘Noche de San Juan’ en 1824 sellando la liberación de Cartagena.
O la Batalla naval del lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823, pasando por los aportes al rigen del folklor vallenato, los genes negroides en la pluma de García Márquez, la templanza intelectual del Negro Robles o las genialidades futbolísticas de Iguarán, más recientes las satisfacciones por los logros de Amylkar Acosta.
Es evidente el fenotipo africano en la mayoría de la población de la baja guajira, prueba irrefutable de nuestra ascendencia africana, la Media Guajira la compartimos con los hermanos indígenas cuya mayor presencia se consolida en la Alta Guajira, lo cual determina un departamento de mayorías étnicas, igualmente excluidas como el resto de la población étnica de Colombia.
A pesar de las adversidades sociales y territoriales, los indígenas asentados en el departamento de La Guajira lideran una resistencia memorable que les ha permitido visibilizar sus carencias y su tragedia conquistando los focos de atención de la institucionalidad y la sociedad en general. Sin identidad étnica por parte de la mayoría de su población y debilidades organizativas los pueblos afroguajiros se debaten en un canibalismo interno que propicia la violación estructural de sus derechos integrales.
La reciente designación del médico Luis Gómez Pimenta abre una luz de esperanza para la reivindicación social de los derechos vulnerados a la población afroguajira, tanto por su talante de hombre probo, su identidad ideológica con una sociedad mas justa y por sus genes negroides. Sin embargo, preocupa que en ruedas de prensa y reuniones aun no se habla de atender las carencias del pueblo negro de La Guajira. Sería triste que el actual Gobierno también nos negreara.