La sana crítica

La crítica argumentada y respetuosa, siempre debe ser bien recibida por quienes ejercen cargos de poder, porque les brinda la posibilidad de sentir al ciudadano y de responder a tiempo a esos mensajes que deben ser escuchados para que se tomen los correctivos que sean necesarios.

No hay nada más nefasto para un gobierno que la unanimidad, creerse que no se equivocan y no escuchar a quienes con justa causa manifiestan su inconformidad por decisiones que no comparten.

De eso se trata la democracia y la libre expresión, pero siempre fundamentada en la verdad, y en el respeto por el otro, de allí el llamado a las autoridades para que también den respuesta a esos requerimientos de quienes siguen esperanzados en vivir en un mejor departamento.

Los gobernantes no pueden hacerse los sordos frente a la crítica de la comunidad, pues es el ciudadano del común quien sufre por no poder acceder al trabajo, a la educación, a la salud, a los servicios públicos, es decir sus posibilidades de un mejor bienestar son mínimas. 

Los años de ingobernabilidad que vivió La Guajira, no se pueden volver a repetir, pero eso va a depender de la forma como los actuales mandatarios gobiernen y administren que debe ser siempre apegado a la ley, trabajando de manera transparente, y dejando a un lado el deseo de enriquecerse con los recursos públicos.

Los guajiros tienen el derecho a reclamar a vivir en unas mejores condiciones, a expresar sus sentimientos, sus pensamientos, sus críticas, y quienes administran les corresponde responder, entregar explicaciones, y resultados de una gestión de gobierno.

También es importante que sigan abriendo los espacios de diálogo con los diferentes sectores de la sociedad, como un ejercicio para asumir la crítica. 

A un año, dos meses y seis días del actual periodo de gobierno, los señores alcaldes y el gobernador, deben evaluar de manera crítica si realmente sus ejecutorias responden a las necesidades de la comunidad, y si están en línea para desarrollar los grandes proyectos que se han esperado por tanto tiempo para que por fin La Guajira se muestre como un departamento próspero, amable y amigo del medio ambiente.