¿Redes sociales, nuevo estrado judicial?

El tradicional lugar en donde se concentra un juez, un representante del Ministerio Público,  un responsable o acusado y un inocente o afectado con su respectiva defensa, es lo que seguramente le llaman estrado judicial. Pero este respetable sitio ha sido reemplazado en muchas oportunidades  por las redes sociales en donde sin ninguna responsabilidad se debaten los problemas que tiene la sociedad, especialmente en lo político.

Y nos atrevimos a editorializar la situación porque muchos procesos jurídicos y judiciales que se han adelantado, las redes sociales han jugado un papel importante en las decisiones primarias en donde la excesiva vista, lectura o consulta por un  juez que imparte justicia, ha podido favorecer o afectar el fallo en derecho, equitativo o justo de una persona.

El bombardeo a través de las redes sociales en favor o en contra de un proceso, ha puesto en ventaja o en desventaja el resultado final de los procesos, tanto que afecta la garantía y el principio jurídico procesal consagrado en el artículo 29 de la Constitución Política de 1991, cuyo espíritu constitucional,  “busca asegurar que toda persona pueda ser investigada, acusada o juzgada en un proceso ante las autoridades judiciales o administrativas, en condiciones de plena igualdad e imparcialidad, conforme a los procedimientos legalmente establecidos…”.

Con el citado artículo 29 de la Constitución Política de Colombia, versus lo que cada día observamos por los bochinches, chismes, mentiras y verdades que transitan por las redes sociales, estos han tomado mucha importancia especialmente al  momento en que un funcionario va a tomar la decisión  y he allí en donde criticamos que con base a los ataques de las redes sociales, al procesado le pueden violar la presunción de inocencia.

Particularmente hemos sido testigos que algunos jueces fuera del estrado hacen alusión de la presión social a la que han sido sometidos al momento de fallar, pegándose de verdades o mentiras que circulan por las redes sociales. Es inaudito la influencia y la injerencia que estos medios han tomado resultando nocivo para todo proceso que puede distorsionar la realidad jurídica

En alguna oportunidad hemos criticado que muchas personas desconocen la realidad de las redes sociales, mientras que la mayoría se han convertido en tecnodependientes de la sociedad virtual  que pone en peligro hasta su salud y las relaciones interpersonales atrofiando su propia memoria por falta de uso, ya que muchas informaciones propias del cerebro se guardan en la memoria de los dispositivos, en la nube o en cualquiera de las herramientas que nos entrega un motor de búsqueda. Ahora bien, quienes dependen de las redes sociales pueden vivir en un mundo mentiroso con pocas verdades, imagínese usted un juez que se convierta en dependiente de ellas a la hora de fallar. He allí en donde decimos que los estrados judiciales tienen un nuevo escenario: las redes sociales.