En modo festival

Con ferias artesanales, gastronómicas, eventos académicos, el desfile inaugural que se viene con el ‘Mar de culturas’ y los diferentes concursos folclóricos, se dio inicio la edición número 11 del Festival Francisco ‘El Hombre’, un evento a orillas del mar Caribe que durante más de una década ha demostrado que se realiza con nuevo aires, combinando la economía cultural y la industrias de la creatividad.

En nuestra analogía festivalera, consideramos que el Festival Francisco ‘El Hombre’ que se celebra en Riohacha es un evento en donde predomina la juventud, la creatividad con nuevos aires y la versatilidad de sus concursantes, contrario al sonsonete de otros eventos más ortodoxo que, tratando de guardar los parámetros de la salvaguarda del folclor, no evolucionan y más bien recaen en estancamiento y una interpretación involutiva.   

Lo que estamos exponiendo no significa que el editorialista ha caído en el temor de una gerontofobia. No, los intérpretes veteranos son aquellos artistas que han guardado celosamente la tradición del folclor, mantienen la autenticidad de los cuatros aires que hace parte nuestra música vallenata, cuyo instrumento principal para fortalecer el folclor ingresó por Riohacha, caminó hacia el sur de La Guajira y en Valledupar lo adoptaron para luego extenderse por el mundo. Hoy el acordeón ha regresado al lugar de partida en La Guajira con mayor destreza. 

En la actualidad, el Festival Francisco ‘El Hombre’ se ha convertido en el evento folclórico más representativo que tiene La Guajira y todo esto ha sido posible gracias a sus organizadores que trabajan los 365 días del año, ejecutando una poderosa fórmula de gestión administrativa que ha sido tal vez el éxito de su trabajo: planean todo el año, organizan un evento sin dejar detalles por fuera, un equipo que dirige y orienta todas las actividades, controlan al momento de desarrollar el programa y al final de todo resulta un evento exitoso.

En el marco del Festival Francisco ‘El Hombre’, aprovechamos para darle la bienvenida a los turistas que vienen atraídos por el acordeón y por el desarrollo de los festivales y nuestro saludo especial a la delegación de Curazao, con quien La Guajira pretende estrechar las relaciones comerciales y culturales, compartir diferentes experiencias en el ámbito turístico, musical, gastronómico y por ende, el folclor en general. A los curazoleños como invitados a nuestro festival, les deseamos que tengan una feliz estadía en la tierra del sabor por su gastronomía variada y la diversidad cultural. Esperamos que las notas del acordeón les queden impregnadas en su memoria para que se amplíe la presentación de nuestros artistas en esa isla.

Felicitaciones a quienes están en modo festival, a los visitantes bienvenidos y los que no han llegado solo le podemos decir en tono folclórico “Te esperamos, primo”.